Un informe del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA), de la Universidad de Belgrano, da cuenta de que entre los años 2004 y 2020 la matrícula de inscripción en escuelas primarias públicas del país tuvo un retroceso importante, mientras que en el mismo lapso creció la demanda hacia escuelas privadas. Al observar lo ocurrido en cada región, Chubut se destaca en el podio, ya que la cantidad de alumnos matriculados en escuelas privadas se incrementó un 64 por ciento, ubicándose como la segunda jurisdicción de mayor crecimiento, detrás de Tierra del Fuego. 

El fenómeno del aumento en la matrícula de escuelas privadas en todo el país tiene características propias en Chubut, cuyos datos muy probablemente respondan, en una proporción más que importante, a lo que ocurre en Comodoro Rivadavia. 

El estudio del CEA, cuyo director es Alieto Guadagni, lleva por título “La matrícula evoluciona con gran desigualdad en la escuela primaria”. Y agrega: “En las dos últimas décadas, la matrícula privada creció más que la estatal”. 
En el informe, al que tuvo acceso ADNSUR, se presenta un relevamiento elaborado por Francisco Boero, investigador del Centro, en base a datos oficiales del Ministerio de Educación de la Nación. En el trabajo se consigna que entre los años 2004 y 2020, la matrícula en el sector público de escuelas primarias tuvo un fuerte retroceso, del 9,1 por ciento. 

La situación de la pandemia fue un eslabón más en la cadena de la crisis educativa. Foto: https://medios.unne.edu.ar/
La situación de la pandemia fue un eslabón más en la cadena de la crisis educativa. Foto: https://medios.unne.edu.ar/

Sin embargo, la disminución en el sector público se compensa en más del doble por el incremento del sector privado, ya que la matrícula en ese tipo de escuelas aumentó un 22 por ciento.  Es decir: más chicos comenzaron su educación en escuelas a las que hay que pagar una cuota mensual para poder asistir, mientras una cantidad significativa, de más de 400 mil estudiantes, dejaron de inscribirse en el sistema público.

La inscripción en ambos sistemas creció menos que la población 

Otro dato preocupante es que el retroceso general de la matrícula en escuelas primarias (incluyendo sistemas público y privado) es de un 2,5 por ciento, al considerarse el conjunto de las provincias, mientras en el mismo período la población de 6 a 12 años se elevó en un 4,5 por ciento. Esto reflejaría que hay familias que directamente no iniciaron la escolarización de sus hijos.

Entre sus conclusiones, el informe advierte sobre este último punto:

“Tal como mencionan las Naciones Unidas, la educación primaria tiene una importancia clave en el desarrollo de los jóvenes además de ser necesaria para continuar estudios secundarios y acceder a mejores empleos. Por ello, es fundamental promover el crecimiento de la matrícula de este nivel educativo, especialmente en la escuela pública, ya que muchos de los niños de menores recursos asisten a ella”. 

Chubut es la segunda provincia del país donde más creció la matrícula en escuelas privadas en los últimos años

Y añade:
“En Argentina el crecimiento de la matrícula del nivel primario es escaso y hasta negativo en algunos casos. Por ello, es necesario actuar lo antes posible para remediar esta situación. Además, es importante establecer divisiones claras y similares de los  niveles educativos de todas las provincias, y de esta manera generar formación, evaluaciones, información y soluciones justas y equitativas para todas las jurisdicciones”. 

Tierra del Fuego y Chubut son las que más crecieron en escuelas privadas 

El informe contiene datos regionales y en ese renglón surgen también diferencias importantes. La mayoría de las provincias presenta retrocesos en la matrícula de escuelas públicas, mientras que Chubut es una de las pocas (junto a Santa Cruz, Tierra del Fuego y Buenos Aires)  que lograron mostrar crecimientos. 

En la Escuela 218 se repiten los reclamos. El último, para obtener ripio y poder desparramar en la zona del acceso.
En la Escuela 218 se repiten los reclamos. El último, para obtener ripio y poder desparramar en la zona del acceso.

En ese ítem, de inscripción en escuelas públicas, Chubut refleja un incremento leve, del 3,9 por ciento. Así, mientras en 2004 había un total de 50.803 estudiantes de escuelas primarias públicas chubutenses, en 2020 esa cantidad se elevó a 52.765 chicos y chicas de nivel primario.

Sin embargo, el mayor salto se produjo en la matrícula de escuelas privadas. En ese rubro, Chubut es, detrás de Tierra del Fuego, la que más creció. Mientras en la provincia más austral del mundo la cantidad de inscriptos en establecimientos pagos se elevó un 68 por ciento, los escuelas chubutenses no quedaron muy atrás, con un 63 por ciento.

Aunque el informe no discrimina datos por ciudades, es viable suponer que gran parte del crecimiento se ha concentrado en Comodoro Rivadavia, lo que se refleja en la cantidad de escuelas privadas que ha proliferado en los últimos años y las sucesivas crisis que impactaron fuertemente en esta ciudad, como el conflicto gremial del año 2013 que tuvo epicentro en la urbe petrolera. 

Según los registros oficiales, la matrícula privada se elevó en esta provincia en casi un 64 por ciento. En efecto, en 2004 había 5.405 alumnos en escuelas de gestión privada, mientras que en 2020 se elevó a 8.851. 

Padres del Jardín 481 de barrio La Floresta volverán a reclamar esta semana por problemas en el edificio, lo que impide el normal dictado de clases desde el año 2019.
Padres del Jardín 481 de barrio La Floresta volverán a reclamar esta semana por problemas en el edificio, lo que impide el normal dictado de clases desde el año 2019.

No podría decirse que hoy la mayoría de los estudiantes de Chubut va a escuelas privadas, ya que claramente sigue siendo mayoría la cantidad de inscripciones en el sistema público. Sin embargo, la tendencia de crecimiento no puede desatenderse, en una provincia a la que se ha definido desde varios ámbitos nacionales como una situación de catástrofe educativa, entre la sucesión de paros, pérdidas de clases por mal estado de los edificios escolares y lo que después trajo la pandemia, sin que aquellos problemas se hayan resuelto.

Evidentemente, las familias buscan una alternativa para que sus hijos tengan clases todos los días, algo que hoy se no garantiza en la mayor parte de las escuelas públicas, sea por mal estado de edificios o por paros del sindicato docente. La particularidad de Chubut es que el crecimiento de la matrícula privada ha continuado incluso en el período 2015-2020, cuando la mayoría de las provincias refleja un retroceso en ese período, ante el empeoramiento de condiciones económicas. 

En efecto, los datos oficiales muestran que la matrícula privada chubutense sumó en esos cinco años un 12 por ciento de incremento, para sumarse al 46 por ciento reflejado entre 2004 y 2015. A partir de ese año, por ejemplo, la Ciudad de Buenos Aires muestra un retroceso, al bajar de 629 mil a menos de 596 mil estudiantes en escuelas pagas. 

Informe del CEA, en base a datos del Ministerio de Educación de la Nación.
Informe del CEA, en base a datos del Ministerio de Educación de la Nación.

Los años perdidos

Es necesario recordar que la crisis educativa en la provincia se remonta a los últimos 10 años. Así se reflejó en un informe de la ONG Argentinos por la Educación, que había contabilizado 208 días perdidos por efectos de paros docentes. 

A esto había que sumar también lo ocurrido en el año 2019, cuando en la primera mitad se perdieron semanas completas en distintas escuelas por falta de reparación a los equipos de calefacción, mientras que en la segunda mitad se iniciaron los pagos escalonados de salarios por parte del gobierno provincial, con una situación de conflicto que paralizó la mayoría de las escuelas.  

La conflictividad y el paro como única medida de reclamo ha sido parte también de lo ocurrido con la educación en Chubut durante los últimos años.
La conflictividad y el paro como única medida de reclamo ha sido parte también de lo ocurrido con la educación en Chubut durante los últimos años.

En ese cuadro de responsabilidades compartidas, es útil analizar qué pasó con el presupuesto educativo provincial en los últimos años. En 2017 se asignaba, según datos oficiales del presupuesto provincial, un monto de 9.917 millones de pesos, equivalente al 25 por ciento del presupuesto total de ese año. Si se hiciera una rápida conversión al tipo de cambio medio de aquel año, situado en 17 pesos por dólar, el equivalente para educación ascendía a unos 583 millones de dólares.

En 2022, el presupuesto oficial para el Ministerio de Educación asciende a 49.383,7 millones de pesos. Sobre un total de 218.357,7 millones de pesos que se prevé gastar este año, la cifra representa alrededor de un 22 por ciento del presupuesto total. Si se pretende comparar contra la moneda dura que rige buena parte de la economía argentina, considerando un tipo de cambio medio que al final del año podría oscilar los 135 pesos (tomando los 110 pesos de enero y los 160 que podría cotizar sobre el final de año, según las estimaciones oficiales), entones la asignación para partidas educativas retrocedería hasta los 365 millones de dólares. 

Lo público no es gratuito

La licenciada Paula Saavedra, psicopedagoga, explicó días atrás que la educación de gestión pública no es gratuita, ya que insume recursos del Estado para su sostenimiento. “Si bien hay una educación privada costeada por los papás, por una familia, la educación pública no es sinónimo de gratuidad –advirtió-. Es también paga, en forma solidaria, con los impuestos de toda la sociedad”. 

Al analizar los datos del informe anterior, la especialista añadió:

“El malestar de la sociedad se da por los problemas de gestión de esos recursos, porque al no haber clases todos los días, se desorganiza la vida cotidiana de las familias. El crecimiento de la matrícula privada puede obedecer a ese malestar, porque en algunos casos hasta se puede perder el trabajo si los hijos no tienen clases y los padres deben cuidarlos. La elección se hace no por un bienestar, sino porque la familia está entre la espada y la pared”.

Las lluvias complicaron la situación en los barrios, como el acceso a la Escuela 738.
Las lluvias complicaron la situación en los barrios, como el acceso a la Escuela 738.

La referencia queda plasmada también en el análisis del presupuesto oficial. Si se toman los casi 50.000 millones de pesos destinados este año y se considera una población en edad escolar, primaria y secundaria, de 120.000 niños y adolescentes en la provincia, la asignación de recursos por chico equivale a unos 417.000 pesos por año. Distribuidos en 10 meses de clases, equivaldría a 41.700 pesos por mes. 

Un monto similar a la cuota de una escuela privada, que cada vez más familias eligen pagar por su cuenta, si tienen esa posibilidad, sólo por la expectativa de que sus hijos tengan clases todos los días. 

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