Ubicado en Buenos Aires, dentro del barrio de Abasto, se encuentra un escondite perfecto donde se puede disfrutar de gatos mientras se desayuna o se merienda. Cat-Café es todo un éxito. En el mundo existen lugares donde uno puede tomar algo mientras observa o interactúa con felinos que deambulan por el local. Muchos de los que van a estos lugares tienen en su casa su propio gato, pero la experiencia de estar con unos cuantos juntos, es lo que vale el precio de la entrada.

En nuestro país ningún negocio estaba dedicado a esto, hasta que hace unos meses, abrió sus puertas Cat Café. Para reservas hay que comunicarse con ellos mediante Instagram (@cat.cafe.buenosaires), pactar un horario y pagar por anticipado. Luego de esto te comunican la dirección por privado. 

Tienen varias reglas a tener en cuenta como, por ejemplo: el uso obligatorio de alcohol en gel, pero no por cuestiones sanitarias, sino para no molestar a los felinos con olores que provengan de otros animales. Tampoco se les puede dar de comer algo que no esté suministrado por el espacio. No podés abrir puertas sin autorización ni sacar fotos con flash. Y no se te puede ocurrir gritar o despertar un gato que esté durmiendo.

Del Instagram de cat.cafe.buenosaires

El lugar nació como un proyecto de tres amigas que se encontraban complicadas laboralmente durante la pandemia. Diana Capasso, Gabriela Marcos y Liliana Raco tenían una empresa de turismo en común. Viajaban por el mundo hasta que la cuarentena paró todo y tuvieron que repensarse para poder seguir. La propiedad en la que se encuentra instalado “Cat-café” era un departamento que alquilaban de forma temporaria y como tampoco podían hacerlo, entonces decidieron utilizar el espacio para hacer otro tipo de negocio. 

Armaron una cuenta de Instagram como forma de promoción, compraron una máquina de café y acordaron con una fábrica de alfajores artesanales, dándole así inicio formal al plan. Actualmente cuentan con la presencia de ocho felinos rondando el lugar, Coñi, Pipi, Bebé, Rubio, Princesa, Silver, Peque y Luana. 

Un espacio en el que se practica la gatoterapia / INSTAGRAM cat.cafe.buenosaires
Un espacio en el que se practica la gatoterapia / INSTAGRAM cat.cafe.buenosaires

"Café con gatos no es un bar ni una cafetería. Es un lugar especial para tu disfrute y el de los gatitos. Un espacio totalmente “gatificado” que también es un punto de adopciones. Vení por un café y un alfajor delicioso, y llevate tu gathijo! El Café con gatos funciona todos los días de la semana, siempre con reservas anticipadas", remarca el local desde su Instagram.

Por ahora el horario de atención es a partir de las 15hs hasta las 20hs. Los turnos duran aproximadamente una hora y tenés además 15 minutos adicionales. Pueden ingresar hasta 8 personas y dividirse en diferentes mesas o todas juntas. Los precios de un café con un alfajor más la estancia en el lugar van desde los $1200 a los $1500 según el día de la semana en el que te acerques.

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