Bornour es un término anglosajón que deriva de la expresión “estar quemado”. Es cuando una persona tiene un desgaste profesional que se ve reflejado en un estado de agotamiento físico, mental y emocional causado por el estrés y la ansiedad que surge en la actividad laboral. Provoca sensaciones negativas.

La Organización Mundial de la Salud lo define como “el resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo que no se ha manejado con éxito”. Y lo caracteriza por tres dimensiones: sentimientos de falta de energía o agotamiento; aumento de la distancia mental con respecto al trabajo, o sentimientos negativos o cínicos con respecto al trabajo y eficacia profesional reducida.

Precisamente en el año 2000, la OMS reconoció el estrés laboral como un factor de riesgo. Y es que esta situación puede afectar de forma diferente a cada persona. Por ejemplo, la OMS indica que “puede dar lugar a comportamientos disfuncionales, a contribuir a la mala salud física y mental; pueden originar problemas psicológicos, trastornos psiquiátricos y terminar en situaciones de ausentismo laboral”.

Recién en 2019 el Síndrome de Burnout fue reconocido dentro de la Clasificación Internacional de Enfermedades, en su revisión número 11. Fue así que la OMS reconoció el “Síndrome de Burnout o de desgaste profesional” como una patología asociada al agotamiento mental, emocional y físico causado por el trabajo.

Recientemente, Bumeran presentó una encuesta sobre el tema que se midió en la región y el dato confirma que la Argentina encabeza el ranking de la región en cuanto a los trabajadores que lo padecen y que afirman tener sensaciones asociadas al síndrome como falta de energía o cansancio extremo y negativismo o cinismo en relación a su empleo.

Los datos del estudio reflejaron que casi 9 de cada 10 trabajadores argentinos se sienten “quemados”.

Casi 9 de cada 10 argentinos se sienten “quemados” por el trabajo

Sus causas no están 100% determinadas, aunque suele estar relacionada con situaciones de estrés laboral que implican una alta exposición y exigencia frente a la atención al público, servicio al cliente, asistencia médica y/o enseñanza.

También con jornadas laborales extendidas, cargos con elevados niveles de responsabilidad, trabajos monótonos, pésimo clima laboral, ausencia de comunicación, falta de programas de bienestar laboral, ausencia de motivación, problemas de relaciones en el trabajo, baja remuneración salarial, entre otros.

Cuándo consultar a un especialista

  • Negación.
  • Aislamiento.
  • Ansiedad, miedo o temor.
  • Depresión (signo más frecuente y peligroso ya que puede llevar a problemas mayores).
  • Ira, rabia.
  • Adicciones.
  • Cambios en los hábitos de higiene y arreglo personal.
  • Pérdida de la memoria y desorganización.
  • Cambios en el patrón de alimentación, con pérdida o ganancia de peso exagerada.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Cambios de personalidad, culpabilidad y autoinmolación.
  • Trastornos del sueño.
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