El pasado jueves durante la vigilia para apoyar a Cristina Kirchner en Recoleta, tras el pedido de condena en la causa Vialidad, significó un día histórico para Argentina. El ataque a la vicepresidenta generó conmoción mundial.

Fuentes de la Policía Federal confirmaron que  Fernando Sabat Montiel, un hombre procedente de Brasil, de 35 años, fue el atacante. Contaba con antecedentes por portación de arma. En marzo, fue detenido junto a un auto Chevrolet Prisma de color negro. Cuando el hombre buscó sus documentos en el auto, dejó caer un cuchillo de 35 centímetros de largo, y declaró que lo tenía allí para defensa personal.

Precisamente, Montiel gatilló la pistola sin que saliera un proyectil frente a la cara de la exmandataria poco después de las 21 horas. Habría utilizado una pistola Bersa calibre 380 y tenía balas en su cargador.

El arma que utilizó el atacante brasileño. (Archivo)
El arma que utilizó el atacante brasileño. (Archivo)

Tanto desde el Gobierno como de la oposición, incluido el expresidente Mauricio Macri, repudiaron el ataque y pidieron su esclarecimiento. También emitió su mensaje el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, entre otros funcionarios de la provincia.

El hombre fue trasladado a la aicaldía de la Policía Federal en Villa Lugano y quedó a disposición de la jueza federal María Eugenia Capuchetti.

En cuanto a Cristina, según fuentes de su círculo más cercano, no vio el arma cuando fue gatillada frente a su cara, ya que en ese momento se había agachado para recoger un ejemplar de su libro “Sinceramente” que le habían acercado, señaló Clarín. 

Cerca de la medianoche, el presidente Alberto Fernández emitió un mensaje por cadena nacional en el que recalcó que se buscará justicia y que el ataque atentó contra la paz social. Además decretó para el 2 de septiembre “feriado nacional”.

Por último, la medida afectó a los servicios de Comodoro Rivadavia tanto en el ámbito público como privado.

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