Este domingo a la madrugada, un ladrón quedó registrado en al menos dos cámaras de seguridad luego de que robó una perra Bull terrier, de seis meses, que había salido al patio a hacer sus necesidades biológicas. Su dueña, estaba segura de que le habían abierto el portón para poder llevársela y estaba en lo cierto.

En diálogo con ADNSUR y visiblemente feliz del reencuentro, Tamara, una de las dueñas de la cachorra, comentó a este medio que una mujer, llamada Florencia, se contactó con ellos,luego de enterarse por la difusión de la búsqueda en redes y medios comodorenses, que la perra que acababa de comprar su marido era robada, y tenía una familia que la estaba buscando.

"Hola como estás? Soy Florencia. Sabes que mi marido ayer al mediodía compró el perro que usted publicó afuera de la panificadora. El hombre le dijo que lo tenía que vender porque ya no lo podía tener más. Lo pagamos 20mil pesos, era para mis niñas. Pero apenas nos enteramos de esto se los comenté a ellas, lloraron porque se encariñaron pero sabemos que no nos pertenece. Y que tiene una familia que lo espera. Por eso se lo vamos a entregar", escribió la mujer en el mensaje.

Apareció Sasha, la perra de Comodoro que había sido robada del patio de su casa: una historia con final feliz

"Con muy buen corazón, me la devolvieron", valoró Tamara y explicó que -según le comentó el marido de Florencia-  "a la perra la estaba vendiendo un hombre mayor en una panificadora del barrio San Martín". Además, aseguró que no se trataba de la misma persona que apareció en los videos de las cámaras de seguridad.  

"Yo fui a buscarla a su casa, ella me había mandado dos fotos de la perra durmiendo con sus nenas, y me dijo '¿es ella no?' Y cuando le confirmé, me pasó su ubicación", indicó la dueña de Sasha. 

"Ellos en ningún momento me cobraron la plata que habían pagado, yo les dije que en el transcurso de la semana les iba a llevar la plata, porque la verdad que para mí no tenía muchas posibilidades de recuperar a mi perra", confesó Tamara, quien desde un comienzo sabía que iban a poner en venta a su perra y sólo esperaba que esa persona que la compre, sepa que la estaba buscando. "Me di cuenta que la compraron de buena fe", resaltó.  

La familia que devolvió a Sasha vive en el barrio Ceferino, pero el hombre que la vio y la compró le dijo que "iba a hacer asado y estaba comprando" por esa zona. 

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