ANTÁRTIDA (ADNSUR) - El calentamiento global está causando efectos preocupantes en la Antártida. Según la revista científica PNAS, la publicación oficial de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, indicó que dos glaciares de gran tamaño se están derritiendo a gran velocidad y que los desprendimientos podrían aumentar el nivel de los mares a gran escala.

Los protagonistas de este hecho son los enormes glaciares Isla Pine y Thwaites. Están ubicados sobre la costa del mar de Amundsen, en la Antártida Occidental, y según los estudios realizados aportaron alrededor del 5% del aumento del nivel de las aguas a nivel mundial.

La supervivencia del Thwaites es considerada tan crucial que Estados Unidos y Gran Bretaña enviaron una misión exploratoria multimillonaria a la zona del glaciar. El desprendimiento definitivo de esta masa de hielo podría desencadenar un colapso más extenso y elevar hasta tres metros el nivel de los mares en todo el mundo.

Las imágenes tomadas por la NASA fueron cruciales para comenzar a actuar de manera inmediata, ya que muestran que el sistema natural de contención que impide que los glaciares fluyan libremente se están desprendiendo. Cuando estas masas heladas caen al mar se desintegran aceleradamente. Lo preocupante de todas esta situación es el tamaño de los hielos.

La rapidez con la que fluye el glaciar depende entonces de la eficacia con que las fuerzas resistentes inhiben el movimiento. Los “márgenes de corte” de los glaciares, donde las plataformas de hielo flotante ejercen enorme presión sobre los contrafuertes de contención, se están debilitando progresivamente, y en algunos casos directamente se parten.

El experto en satélites de la Universidad Tecnológica Delft, Países Bajos, Setf Lhermitte afirmó: “Esas presiones que ralentizan el desplazamiento del glaciar ya no existen, y el glaciar se está acelerando”. Actualmente, el especialista lidera la nueva investigación junto a colegas de la NASA y con centros de investigación de Francia, Bélgica, Austria y los Países Bajos.

Si bien muchas de esas imágenes ya se conocían, el nuevo análisis de las mismas sugiere que la desintegración se está acelerando. “Ya sabíamos que estos eran glaciares que podrían importar en un futuro, pero estas imágenes indican que esas plataformas de hielo están en muy malas condiciones”, manifestó Lhermitte.

Fuente: TN