COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – El Chalet Huergo es un icono de Comodoro, quizás el más importante de la ciudad, tal como afirma su director, Claudio Pascal, hijo de un periodista de la vieja época de la ciudad.

Sus argumentos tienen fuerza: el chalet es el lugar elegido para grandes eventos que representan a la ciudad, y desde su patio se puede ver un resumen de Comodoro: el espigón del puerto, el cerro Chenque, el mar y el área fundacional de la ciudad. Pero además, lo que no dice Pascal es que el Chalet en su historia ha sido residencia de presidentes y en su momento fue la casa del general Enrique Mosconi, el primer presidente de la emblemática YPF, todo un símbolo de la historia nacional.

Lo cierto es que la realidad del chalet hoy dista mucho de la historia que guardan cada una de sus habitaciones. El edificio está prácticamente en desuso luego del incendio que sufrió en 2010 y el sector sufre las consecuencias del paso del tiempo, la erosión del mar y el movimiento del talud, que a su vez afecta la estructura edilicia.     

La buena noticia es que el último mes el Chalet Huergo fue declarado Monumento Histórico Nacional a través de un proyecto de ley que impulsó el senador Mario Pais junto a su par Alfredo Luenzo. El mismo había sido presentado por primera vez en 2013 cuando el primer legislador era diputado.

Luego de otros dos intentos fallidos y tras un dictamen favorable en 2015 para que se declare Monumento Nacional, el año pasado Pais reimpulsó el proyecto y fue aprobado en diputados.

Desde el Chalet aseguraron que fue fundamental el aporte de Esther Cordero, la presidenta de la Asociación Vecinal de Kilómetro 3.  

 

UN POCO DE HISTORIA

El Chalet Huergo fue construido en 1919 como casa de empleados superiores de la Dirección General de la Explotación del Petróleo, que luego pasó a llamarse YPF.

Su frente original es muy distinto al que se conoce en la actualidad. Fue recién en 1941 cuando se modernizó el recinto para recibir a huéspedes distinguidos y desde entonces por fuera tiene la estructura actual.

Por sus pasillos pasaron presidentes nacionales e internacionales, embajadores, integrantes de las fuerzas armadas, ministros y representantes de empresas internacionales. El Sha de Persia Reza Pahlevi y su esposa Farah Diba quizás sean los personajes más emblemáticos que visitaron ese recinto.

Su estadía se produjo en 1965 y solo duró unas horas. Pero según cuenta la historia, en la ciudad tuvo tanta magnitud la visita que se llegó a colocar grifería de oro en el baño de la planta baja. Por supuesto una vez que el sha se fue el artefacto fue retirado.

Pedro Eugenio Aramburu, Arturo Frondizi, Arturo Illia, Juan Carlos Onganía, Alejandro Lanusse, Jorge Rafael Videla, Leopoldo Galtieri y Raúl Alfonsín fueron algunos de los presidentes argentinos que se alojaron en ese hermoso espacio.

Mientras que en el plano internacional la historia recuerda al presidente de Bolivia, Víctor Paz Estenssoro, la escritora Silvina Bullrich, el presidente y director general de la Sociedad Nacional de Petróleos de Irán Manoutcher Eghbal y el subsecretario de Participaciones Estatales de la República Italiana Francesco Principe.

 

Fachada original del edificio. Fotografía del Museo del Chalet Huergo.Fachada original del edificio. Fotografía del Museo del Chalet Huergo.
Fachada original del edificio. Fotografía del Museo del Chalet Huergo.

 

El momento de esplendor del chalet terminó cuando se privatizó YPF y pasó a manos del Municipio. Recién en 2004, luego de que fue sede de una Escuela de Negocios, el chalet fue puesto en valor creándose el museo, que funciona en la actualidad.

Pero todo cambió el 23 de marzo de 2010, cuando se produjo un incendio por un presunto desperfecto en una oficina de la planta alta, media hora después que sus autoridades se fueron del lugar. 

El fuego arrasó con dos habitaciones completas y llenó de hollín los dos pisos del recinto y los objetivos históricos. Desde entonces nada fue lo mismo para el chalet.

 

Fotografía del incendio que se produjo el 23 de marzo de 2010.Fotografía del incendio que se produjo el 23 de marzo de 2010.
Fotografía del incendio que se produjo el 23 de marzo de 2010.

 

LA URGENCIA DEL PASO DEL TIEMPO 

Claudio Pascal aún recuerda cómo era el chalet en 2004, cuando se hizo cargo de su funcionamiento. En diálogo con ADNSUR cuenta que aún estaba el quincho y se podía tomar fotografías desde el frente, algo imposible hoy por la erosión del mar que avanza contra el terreno del chalet. Se cree que desde entonces la erosión eliminó al menos cuatro metros de terreno.

Precisamente esa es una de las principales preocupaciones en base a este edificio. Por esa razón se está trabajando en la ejecución de un convenio con la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco para que en los próximos meses se realicen estudios geotécnicos que permitan “determinar las características físicas, mecánicas e hidráulicas de los suelos que componen la zona del edificio” y los talues cercanos.

De esa forma, se podría detectar si las condiciones del suelo afectarían “las fundaciones del edificio”, “evaluar los niveles de freáticos y la hidrogeología de la zona”, “determinar el perfil de humedad y grado de saturación del material del talud” y “evaluar posibles problemas de erosión de la costa”, entre otros puntos.

Según indica el convenio al que tuvo acceso ADNSUR, para su ejecución se creará un comité coordinador integrado por los ingenieros Diego Manzanal y Sandra Orlandi por la casa de altos estudios y el geólogo Daniel González y el propio Pascal por la Municipalidad. Mientras que los estudios estarán a cargo de los ingenieros Ricardo Das Neves, Nelson Escobar, Alejandra Espelet, Roberto Igolnikow, Oscar Miura, Eduardo Torres y los dos anteriores mencionados, quienes forman parte del Departamento de Ingeniería Civil.   

Ese estudio permitiría tener un panorama para realizar las obras necesarias para la recuperación del Chalet.

“Empezamos a trabajar hace un año y medio o dos con estas gestiones para saber cómo podemos fortalecer el chalet y preservarlo”, explicó Pascal.

“Por un lado pensando en la preservación del jardín histórico, la preservación del edificio con todas las patologías que tiene; y por otro lado el avance de la línea de costa, porque no hay obra que se pueda hacer sin los estudios previos. Ahora queda resolver la parte administrativa y próximamente se avanzará en el trabajo”, adelantó el director.

Para poder avanzar en obras de magnitud es de vital importancia la ley que reconoce al chalet como Monumento Histórico Nacional, en virtud que esta declaración conlleva el apoyo económico necesario para la realización de obras y acciones que lo pongan en valor.

“Esta ley es muy importante, nos cambia el estatus y creemos que nos va a dar la posibilidad de generar financiamiento porque las obras del chalet son muy costosas. Entonces esto nos permite conseguir financiamiento y tener otras medidas de preservación con asesoramiento y acompañamiento de otros estamentos”, indicó Pascal.

 

Imagen del quincho del Chalet tomada en 2007, cuando la erosión aún no había avanzado tanto en el limite del terreno.Imagen del quincho del Chalet tomada en 2007, cuando la erosión aún no había avanzado tanto en el limite del terreno.
Imagen del quincho del Chalet tomada en 2007, cuando la erosión aún no había avanzado tanto en el limite del terreno.

 

RECUPERAR LA HISTORIA

Mientras se espera la promulgación de la ley y el avance de los estudios geohidráulicos, en el chalet se trabaja en la renovación de la línea de gas y la ampliación de la línea de agua que impulsa la Municipalidad y el embellecimiento del lugar para el asunción de Juan Pablo Luque, el 9no intendente desde el retorno de la democracia.

Además en forma paralela, el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), como parte de un convenio que se pretende firmar, ya evalúa el estado del parque histórico, donde hay cinco esculturas realizadas en la década del 70 por el artista Bruno Pieragnoli, entre ellas una estrella de árboles que se puede apreciar desde el aire y más de 100 herramientas que hacen a su historia.     

Por el momento, se evalúa el estado de los árboles, advirtiendo que algunos se deberán sacar y reemplazar por la misma especie por su carácter histórico. Luego se podría avanzar en un inventario de las plantas y árboles.

Aunque en este sentido, tal como explicó a ADNSUR el veterinario Juan José Magaldi, jefe de la Agencia de Extensión Rural del INTA, solo se trata de tareas de asistencia preliminares en el marco del convenio que se pretende firmar. “No es un trabajo formal, sí está la conversación para firmar un acuerdo de trabajo de asesoramiento y asistencia técnica para el mantenimiento, la mejora y la puesta en valor de lo que es el parque”.

"Lo que vamos a aportar es el conocimiento de los profesionales nuestros respecto al manejo de árboles, la preservación; tratar de recuperar aquellos árboles que sean recuperables y los que no lo sean por alguna causa ver cuál es la mejor forma de manejarlo porque en algunos casos habrá que sacarlos y en otros vamos a tratar de que mantengan el valor del momento en que fueron plantados porque hay que tener en cuenta lo que representan en sí mismo”, detalló. 

Así a casi 10 años de aquel incendio que casi destruyó el lugar, la comunidad vuelve a tener esperanza de poder contar con este majestuoso espacio, y darle el valor que merece su historia.

 

La erosión es evidente en el sector. Los estudios permitirán saber el estado del suelo y sus características. La erosión es evidente en el sector. Los estudios permitirán saber el estado del suelo y sus características.
La erosión es evidente en el sector. Los estudios permitirán saber el estado del suelo y sus características.