"Parece un chiste pero es cierto. La gente se pone el dinero en los senos y es muy feo", dijo Matilde.

MENDOZA - Matilde Aveiro se cansó de recibir el dinero que varias de sus clientas traían guardado en sus corpiños, y puso un cartel bien explícito en su minisúper: "No se acepta dinero de las tetas (no sea cochina)". Dice que estaba harta de que algunas compradoras hurgaran en el escote buscando el bulto enrollado para comprar una gaseosa.

Según la mujer le explicó al sitio Mendoza Post, les resultaba muy desagradable tanto a su hijo como a ella recibir ese dinero. Su minimarket está ubicado en Remedios de Escalada al 1900, en la capital mendocina.

El cartel llamó tanto la atención que su autora salió en varios medios locales y, según contó, en los "20 días que lleva puesto le sacaron más de mil fotos". La situación parece graciosa, pero para Matilde es algo serio. Escribió el letrero como si fuera un decreto de necesidad y urgencia. "Parece un chiste pero es cierto. La gente se pone el dinero en los senos y es muy feo", dictamina.

Matilde es una sexagenaria que tiene su negocio en La Alameda desde hace doce años, y ahora tiene su departamento en la parte alta del local. "Me criaron con otros valores, sabiendo respetar a la gente, sea quien sea. Acá a veces vienen a recargar la Red Bus y no saludan y te tiran la tarjeta. También había gente que se sacaba la plata de las medias, aunque ya no se ve tanto eso", comentó Matilde.

La mujer no tiene el perfil de una cascarrabias, parece muy amable, espontánea, e incluso solidaria. Por ejemplo, guarda botellitas con agua fría para los policías de la Unidad de Acción Rápida (ciclistas), y les tiene un rinconcito fresco para que descansen, cuenta el Diario Uno.

Sobre los billetes transportados en partes íntimas, cuenta que salían "hechos agua" por la transpiración y ya no podía tolerar esa situación, aunque las clientas se enojaran cuando ella no aceptaba el dinero.

"Las mujeres se ofenden cuando no les acepto la plata. Se han ido golpeando la puerta y insultando", cierra Matilde, la mujer que no acepta dinero de las tetas.