Marlene Engelhorn es una joven de 29 años que rechazó cobrar una herencia de casi €4000 millones por cuestiones ideológicas y porque no siente la necesidad de ser tan rica.

La mujer es austríaca y descendiente de los fundadores de la empresa química Badische Anilin-und Soda-Fabrik (BASF), una de las más grandes en todo el mundo.

Su abuelo Friedrich Engelhorn abandonó la compañía en 1883 e invirtió todo el dinero en la farmacéutica Boehringer Mannheim. Uno de sus nietos, Curt, dirigió la empresa hasta 1997 y la vendió al grupo Hoffmann-La Roche u$s11.000 millones.

"No podría ser feliz".
"No podría ser feliz".

Marlene, por su parte, es una fiel defensora de la justicia social, estudia Lengua y Literatura alemana y está segura de que el dinero no es necesario. Además, considera que la herencia multimillonaria le traería problemas personales de toda índole: "no podría ser feliz".

"Gestionar ese patrimonio conlleva mucho tiempo. No es ese mi proyecto de vida. No es que no quiera ser rica, es que no quiero ser tan rica", reconoció.

No le interesa su herencia millonaria

De acuerdo a su perfil, Marlene fundó junto a 49 herederos multimillonarios la iniciativa Taxmenow, un movimiento que busca la justicia social, la igualdad de género la equidad intergeneracional y una mayor carga impositiva para los más ricos, entre otros puntos.

“Como alguien que ha disfrutado de los beneficios de la riqueza toda mi vida, sé lo sesgada que está nuestra economía y no puedo seguir sentada y esperando que alguien, en algún lugar, haga algo”, declaró en una entrevista con la BBC.

"Gestionar ese patrimonio conlleva mucho tiempo. No es ese mi proyecto de vida. No es que no quiera ser rica, es que no quiero ser tan rica".
"Gestionar ese patrimonio conlleva mucho tiempo. No es ese mi proyecto de vida. No es que no quiera ser rica, es que no quiero ser tan rica".

Marlene Engelhron es, según la revista Forbes, descendiente de Friedrich Engelhorn y su abuela Trudl, quien se ubica entre de las 700 personas más ricas del globo.

Además, la austríaca pone énfasis en la inutilidad del dinero, por ser algo heredado y no fruto de su trabajo: “No debería ser mi decisión qué hacer con el dinero de mi familia, por el cual no trabajé yo. No se trata de una cuestión de voluntad, sino de equidad. No he hecho nada para recibir este legado. Esto es pura suerte en la lotería del nacimiento y pura coincidencia”.

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!