El pasado 18 de agosto, un incendio azoto un campo en la localidad cordobesa de Obispo Trejo. Si bien el terreno acabó quemado sólo un sector se salvó de las llamas: una gruta del Gauchito Gil. 

Motivado por la curiosidad, un individuo recorrió las hectáreas alcanzadas por el incendio y se sorprendió al comprobar que el monumento consagrado al Gauchito Gil era lo único que había "sobrevivido" en los alrededores.

“Se quemó el triángulo de la entrada al pueblo, pero casualmente miren lo que no se quemó. Donde está el Gauchito Gil el pasto no se quemó”, advirtió el hombre mientras grababa el misterioso fenómeno que mantiene en vilo a los pobladores creyentes.

El fenómeno provocó sorpresa entre los usuarios e, incluso, algunos tildaron el hecho de milagroso.

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