Fernando vio la historia de “Loki” en Facebook. Se encontraba de viaje en la provincia de Río Negro y cuando llegó a la ciudad se acercó a buscarlo al centro de salud y adopción animal para darle tránsito ya que no podía permitir que siga estando allí. 

El vecino local se enteró de la situación del can por la cadena formada en las redes sociales, “soy parte de un eslabón en una cadena que no saca chapas, ve lo que sucede y tiene misericordia por el afligido que no tiene oportunidad de nada si no es mediante la ayuda” expresa.

Por cuestiones “burocráticas” con la finalidad de sacarlo del dispensario lo antes posible, Fernando adoptó a “Loki”, pero el can estaría en tránsito con él, hasta que encuentre una familia que pueda brindarle el cariño y calor de hogar que necesita. Por suerte esto ya sucedió.

Fernando le dio tránsito a “Loki” y se quedó con el hasta que apareció una familia.
Fernando le dio tránsito a “Loki” y se quedó con el hasta que apareció una familia.

Fernando tiene en total ocho perros, una se llama “Carlota”, a ella la habían tirado en el basural y el decidió darle tránsito, pero terminó quedándose y formando parte del lugar. Hace años ayuda a los perros, considerándose un eslabón más en una cadena solidaria. 

Los animales te dan la oportunidad de ser mejor y ayudar, de dar una mano. Existe mucha gente que se compromete y decide no quedarse sin hacer nada” afirma el cuidador de “Loki” y agrega “A Loki lo tengo en un lugar espectacular, por circunstancias que no me tocan juzgar lo dejaron allí. Yo lo adopté, pero si alguna familia quiere llevarlo de forma responsable y tenerlo entre niños con el calor insustituible al que está acostumbrado y necesita, no tengo problema en aceptarlo…” Ese momento llegó y ahora “Loki” se encuentra con su nueva familia.

Loki durante su tiempo en el dispensario.
Loki durante su tiempo en el dispensario.

“A veces uno resalta lo negativo, que, por supuesto existe, pero lo bueno termina pasando desapercibido. Quien les da una mano a los animales para mi es un servidor público anónimo”, afirma Fernando y nos cuenta que a sus canes les hizo un canil con doble pared, limpio, con todo lo necesario para que no se inunde, hasta desagües incluidos. 

Los animales locales necesitan de más personas como Fernando y como todos los que deciden aportar con su granito de arena para que tengan nuevas oportunidades. Hoy “Loki” duerme tranquilo en su nuevo hogar, rodeado de personas que decidieron adoptarlo con responsabilidad y amor.

Fernando, por su parte, seguirá colaborando con las causas del mundo animal. Ojalá estas actitudes se repliquen a nivel local y nos volvamos partícipes del cambio que necesitamos para mejorar como sociedad.

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!