CAPITAL FEDERAL - Tras la medida sanción que obtuvo el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en la Cámara de Diputados, el Senado de la Nación comenzó esta semana el debate de la iniciativa en comisiones. Durante la primera jornada de exposiciones, uno de los invitados por el sector celeste (en contra del aborto legal) protagonizó un insólito error durante su presentación.

En el marco de la ronda de expositores que se inició este martes, en dos turnos con un total de 20 invitados (10 a favor y 10 en contra), el especialista en fertilización asistida, Edgardo Young, dejó en evidencia que no leyó el proyecto en debate, dado que lo confundió con el de los "1000 días". 

"Cuando he visto que a la interrupción legal del embarazo le ponen fecha de 1000 días, nunca entendí y nadie me explicó por qué son los 1000 días", cuestionó durante su presentación, dejando al descubierto que, a pesar de haber sido invitado para opinar del tema, ni siquiera se tomó el trabajo de leer los proyectos. 

 

La iniciativa de los 1000 días busca fortalecer el cuidado integral de la salud y la vida de las mujeres y otras personas gestantes, y de los niños y las niñas en la primera infancia en los tres primeros años de vida del recién nacido.

En otro fragmento de su discurso, Young señaló que "la vida humana empieza en el proceso de fertilización, o sea la unión del óvulo con el espermatoizoide" y agregó que "cuando empieza la multiplicación celular ahí se va desarrollando un nuevo ser".

Y remarcó: "¿Es una persona? No es persona todavía seguramente, pero es una persona en potencia. Como persona en potencia que es, debe tener el mismo valor que una persona con algún tiempo de desarrollo". 

Tal como destaca Página/12, el debate que comenzó en la Cámara Alta dejó al descubierto que tanto las y los senadores celestes, como sus invitados, no leyeron el proyecto que llega con media sanción de Diputados, ni tampoco escucharon todo el debate que se llevó a cabo durante la semana pasada. 

Además de la falta de lectura del tema en análisis, el bajo nivel argumentativo reproduce una serie de mitos o falsedades como los costos que puede significar legalizar el aborto para el sistema de salud, así como información errónea sobre las semanas en las que se puede acceder a la interrupción voluntaria del embarazo.