Que un Gobernador no esté junto al Presidente de la Nación durante una visita a su provincia es un hecho político que no pasa desapercibido. Por estas horas, la ausencia de Mariano Arcioni en Comodoro Rivadavia durante una visita histórica como la del Presidente Alberto Fernández junto a buena parte de su gabinete, generó todo tipo de especulaciones sobre una falta de respeto a la institucionalidad, y la ruptura de protocolos que siempre se habían respetado.

En realidad, hay dos explicaciones sobre el tema, la oficial y la extraoficial. La primera apuntó a lo institucional, y la explicación fue que el gobernador no tenía más tiempo para aprovechar la oportunidad de entregar las llaves de 108 viviendas en Esquel, dado que a partir de este miércoles el cronograma electoral prohíbe los actos oficiales y los anuncios de los funcionarios. Lo que se conoce como la “veda de actos de gobierno”.

Esta explicación en realidad fue una salida “elegante” para justificar la ausencia del mandatario provincial en Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn, las dos ciudades que hoy son visitadas por Alberto Fernández y sus ministros.

Los protagonistas aseguran que no hay una mala relación institucional, y que hay un diálogo abierto entre ambas gestiones; aunque es cierto, tampoco existe una sintonía política fina. Y no es un dato menor que debe tenerse en cuenta, lo ocurrido hace siete meses, en marzo pasado. En aquella oportunidad se generó todo un escándalo por la presencia del gobernador Mariano Arcioni en Lago Puelo, durante la visita de Alberto Fernández para firmar asistencia a los municipios afectados por los incendios.

Aquel sábado, el mandatario chubutense fue a recibir el helicóptero con la comitiva presidencial, y luego los acompañó en el vehículo junto a los intendentes, que terminó siendo agredido de manera violenta por un grupo de manifestantes, que rompieron los vidrios a pedradas, en un acontecimiento que puso en riesgo la integridad física de las autoridades.

A estos antecedentes, hay que sumar el contexto político electoral: en Chubut, las propuestas del Frente de Todos –de Alberto y Cristina- van en boletas diferentes a las del gobierno, ya que el arcionismo tiene su boleta Chubut Primero. Esto dio lugar, por un lado, a la confusión expresada por el presidente, quien salió a pedir el voto a los candidatos de los gobernadores, y luego tuvo que aclarar cuál era su boleta aquí en Chubut, con Carlos Linares, Florencia Papaiani, Eugenia Alianello y Rafael De Bernardi.

Por si fuera poco, además de esta confusión, luego hubo reuniones en las que voceros importantes del gabinete nacional “pidieron” a Arcioni que baje a su lista de candidatos, con la idea de que esto podía favorecer a los del Frente de Todos, algo que finalmente no ocurrió. Lo que está claro es que, en medio del panorama electoral, hay mucho temor a “confundir” al electorado con dos propuestas que tienen afinidad, ya que Arcioni se referencia en Sergio Massa, quien integra la coalición gobernante.

LA EXPLICACIÓN EXTRAOFICIAL

En este punto, llegamos a las razones por las cuales hay una explicación extraoficial, que nadie reconocerá públicamente, pero que tiene mucho asidero y fue confirmada en off por las principales fuentes gubernamentales: hubo un acuerdo entre la gestión de Alberto Fernández y la de Mariano Arcioni, para no coincidir juntos participando del mismo acto a menos de un mes de las elecciones.

La lectura política que se hizo desde ambos gobiernos es que mostrarse juntos en un acto de anuncios que seguramente va a ser leído en clave electoral, le deja el discurso servido a los candidatos de Juntos por el Cambio, quienes aseguran que las dos boletas, es decir la que encabezan Linares por un lado y Massoni por el otro, en realidad son la misma cosa y en el Congreso pertenecen al mismo sector político.

“Vamos a confundir a la gente y esto va a terminar favoreciendo a Nacho Torres”, dijo a esta agencia una fuente muy importante, que dio crédito a un pacto entre la Casa Rosada y Fontana 50 para no coincidir en el mismo lugar.

Si uno cree en esta versión, esto indica que no hubo desplante ni desaire de la provincia hacia Nación, sino más bien un “favor” de ambas partes para no perjudicarse mutuamente y favorecer al rival. La salida elegante fue justificar el faltazo en una cargada agenda de ambos mandatarios que no les permitió coincidir, y una serie de saludos muy amigables a través de las redes sociales.

Tweet de Mariano Arcioni

Incluso fuentes oficiales aseguran que una muestra de que la cuestión institucional no está rota ni mucho menos, es que esta misma semana, quizás el jueves, está pactada una reunión del gobernador Mariano Arcioni con el Jefe de Gabinete de la Nación, Juan Manzur, para seguir avanzando en negociaciones por obras y destrabar los fondos que Chubut adeuda al estado nacional.

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