RAWSON (ADNSUR) - El secretario general de Gobierno de Chubut, Javier Touriñán, manifestó en diálogo con ADNSUR que "hay que ver la manera del nuevo endeudamiento -adelantado por esta agencia de noticias el fin de semana- y buscar la forma que impacte lo menos posible dentro de las cuentas provinciales. Por un lado, se comienzan a cancelar los compromisos de deuda que tiene la provincia y se está negociando con los bonistas sobre los endeudamientos que no están contemplados en este año y –en el medio- aparecen las garantías como las regalías hidrocarburíferas están comprometidas con un precio del barril del petróleo y un dólar bajo".

"Hay que buscar alternativas para un mediano plazo porque tampoco se puede comprometer a gestiones futuras pero hay que rediseñar el esquema de ingresos de la provincia. Un fideicomiso o la toma de un bono de la deuda u otras herramientas financieras pueden ir tomándose pero requieren de las autorizaciones del Gobierno Nacional. No sirve de nada manejarse en un esquema de este tipo sino hay un Programa de desarrollo posterior que permite que sea sostenible en el tiempo", explicó. 


"Hoy tenemos tres masas salariales comprometidas. Lo ideal serían 15.000 millones y eso es lo que se va a conversar con el Gobierno Nacional para ver cómo se puede cancelar –aunque sea por etapas- la deuda con el empleado público. No hay forma que el Estado funciones en ningún aspecto si está paralizado. El objetivo inmediato es todo esto", dijo Touriñán.

REUNIONES

Según explicó el secretario general de Gobierno, "básicamente, las acciones a seguir para mostrar al Gobierno Nacional -en las reuniones de la semana que viene- tienen que ver con un Programa de Recomposición de las Finanzas Públicas, a fin que el desarrollo del presupuesto para el año que viene queden dentro del plano de lo sustentable. Todos entendemos que quedan pendientes algunas acciones vinculadas con el desarrollo en la provincia y –en principio- con una asistencia financiera del Gobierno Nacional y también la autorización para tomar unas decisiones en el orden de las finanzas públicas para poder desarrollarlas en plenitud. Esto tiene que ver con tratar de recomponer la situación en la que se encuentra el empleado público y el sistema de proveedores que tiene la provincia. Con eso en marcha, podemos ingresar con un presupuesto para el año que viene mucho más optimista y un desarrollo más formal de la economía regional", evaluó.


Según explicó, "el programa estipula considerar una Ley Tributaria nueva que apunta a ingresar algunos aspectos que hoy no están siendo contemplados por distintas razones y que significan ingresos importantes para el Estado provincial. Algunas cuestiones se fueron exceptuando y otras quedaron desactualizadas por los procesos inflacionarios con cuotas insignificantes que no significa la actividad que se produce".

"También queremos achicar los gastos sin achicar el Estado ni la cantidad de gente que existe sino que hay que bajar el nivel del gasto público con algunas restricciones dentro del consumo que tiene el propio Estado", cerró Touriñán.