RAWSON (ADNSUR) - El futuro secretario general de Gobierno, Javier Touriñán, habló en exclusiva con ADNSUR del trabajo que tiene por delante desde agosto. Dijo que trabajará en la búsqueda de consensos y de restablecer el diálogo entre actores que están distanciados. Sostuvo que pedirá la renuncia a todo el personal político de su área y que en el Estado deben quedarse los que son necesarios y se debe prescindir del resto.

¿Qué plazos se están manejando para su asunción y cómo se resolverá lo de Petrominera?

Estamos previendo para principios de agosto la asunción como Secretario de la Gobernación. Es una de las cuestiones que hablamos con el Gobernador cuando me hizo el ofrecimiento, porque hay cuestiones formales de Petrominera que hay que dejarlas previstas y saldadas antes de dejar la función. Porque hay temas que pasan por el Directorio que requieren los tiempos que marcan la Ley de Sociedades. Para ser prolijos en eso, lo que estamos haciendo es una convocatoria a una reunión de Directorio para la semana que viene y a partir de ahí la designación del Presidente y quien quedaría habilitado con firma para realizar actos inherentes a la empresa que requieren la firma del Presidente.  En este caso, al estar el Presidente de licencia, el Directorio tendría que designar a otra persona.

¿Debería ser alguno de los actuales directores?

Exacto,  tiene que ser uno de los Directores. El gerente de la empresa maneja la parte administrativa, pero en las cuestiones formales que impliquen actos jurídicos, por ejemplo el yacimiento de Cerro Negro que va para fin de año o la licitación de una nueva área de concesión, tiene que estar el Presidente. Son cuestiones jurídicas importantes que requieren que sea el Presidente quien suscriba. En el caso que el Presidente esté de licencia, el Directorio designa a alguien para caso puntual designa a uno de sus miembros para que actúe en esos casos.

¿Usted pedirá licencia como presidente por 6 meses?

Voy a pedir una licencia de 6 meses porque es el tiempo que me he impuesto, es por una cuestión personal, voy a ver cómo evoluciona eso, y a partir de ahí ver qué pasa. Pero nada traumático, ni mucho menos.

Está claro que su elección tiene que ver con su volumen político, y que ya ha tenido charlas con varios referentes.¿ Está buscando consensos para las salidas que requiere la crisis?

Creo que hay que entablar un diálogo con los tres Poderes del Estado, que en algunos casos no digo que está roto, pero sí están distanciados los actores políticos. Creo que hay que tratar de unificar algunos criterios. Hay que hablar con los gremios y los sectores del Trabajo y también con los sectores empresarios y de la Producción. Porque si la idea es encontrar alguna salida, que no va a ser inmediata, yo estoy pensando en un plazo mediano, pero que sea un puntapié para empezar a trabajar sobre algunos ejes que puedan ser tomados como cuestión de Estado o de privilegio para que tiremos todos para el mismo lugar, más allá de las cuestiones políticas o las posiciones ideológicas que pueda tener cada uno. Conozco a todos los actores de los poderes, y no creo que haya nadie que pueda pensar seriamente en hacer las cosas para que le vaya mal a la provincia.

Hay mucha expectativa en lo que usted pueda hacer en el terreno legislativo, por su experiencia y porque es un terreno donde al gobierno le falta diálogo con la oposición.

Por eso digo que no hay una conspiración de gente para que la vaya mal a la provincia. Creo que es al revés. El objetivo es el mismo y la idea es que la vaya bien a la provincia. A lo mejor, las cuestiones ideológicas, o formales o metodológicas llevan a que se conduzcan por caminos distintos y pareciera que ‘se tira de la soga’ en distintas direcciones. Entonces, es una puja permanente y no hay una solución visible. Busquemos entre todos cuáles son los puntos de comunión que podemos tener y a partir de allí ver la forma de encaminar el destino de la provincia. Esa es la idea principal. Después, se verá si soy o no la persona indicada para lograrlo.  No creo que sea un ‘iluminado’ ni mucho menos, pero lo peor es no intentar la búsqueda de soluciones.

Hay un trabajo que estaba haciendo Meiszner por pedido del gobernador, que era reestructurar el gabinete, hacer un achique de cargos políticos, y en medio han explotado causas de denuncias de ñoquis, ¿usted va atrabajar en ese tema y tratar de dar un gesto de austeridad a la sociedad?

Creo que hay que retomar las cosas bien hechas. No he hablado con Meiszner pero visto desde afuera, me parecía que estaba haciendo bien las cosas. Por lo menos, se estaba encarrilando el sentido político de la conducción. Hay que retomar el trabajo iniciado. No hay que empezar desde cero nuevamente. Hay que retomar las cosas que están bien hechas y descartar lo que no tuvo resultados. En realidad hay que tratar de optimizar los ingresos, más allá de la reestructuración del  gasto público, que me parece importante como gesto tanto para afuera como para adentro, hay que trabajar sobre los ingresos que tiene la provincia sin una carga fiscal para nadie. Hay que llevar adelante una política de tratar de encontrar mejores formas para que se incremente lo que ingresa a la provincia y poder distribuirlo de otra forma.

Justamente su hermano Diego Touriñán está trabajando en ese tema, en optimizar los ingresos.

Sí, pasa por ahí, también está en ello, recorriendo el espinel, en cuanto a las Leyes de Recaudación de la provincia, donde estamos fallando, donde se está escapando algún tipo de divisas que deberían entrar a la provincia y que estamos fallando, sobre todo la recaudación que proviene de otros sectores que son extraprovinciales, donde está fallando la recaudación. A veces, está fallando la recaudación. Hay  bastante para hacer con eso. Pero bueno, el tema es que si se combinan los 2 efectos de la reducción del gasto público en cuestiones que son superfluas e innecesarias sumado a la optimización de la recaudación, podemos tener una vista de salida en el mediano plazo. Tenemos que agregar un elemento importante que es que las garantías son las regalías hidrocarburíferas, en los endeudamientos que ha venido tomando la provincia hace tiempo. Esto no está mal, sino que hoy –ante una caída abrupta del precio internacional del crudo- toda esta situación produce que sea muy poco lo que se pueda recibir por las regalías que son el 30 % de los ingresos de la provincia.

Y en esto de los gastos superfluos, surgieron casos de asesores que no cumplen ninguna función, ¿hace falta más controles en este sentido?

Sí, pero no hay que cargar las tintas sobre nadie, es cierto, en todo orden, hay gente que cumple su función y gente que a veces no la cumple, y los que no la cumplen tendrán que dejar de pertenecer al staff del Estado. Habrá que quedarse únicamente con los que están cumpliendo con su trabajo. Hay que quedarse con los necesarios y prescindir de quienes no cumplen ninguna función. La lógica salvaje indica eso.

¿Cómo va a armar su equipo de colaboradores en la Secretaría General de Gobierno?

En principio, al momento de asumir según lo hablé con el Gobernador, le voy a pedir a todo el Personal político de la Secretaría que ponga a disposición la renuncia. Luego se va a analizar la función de cada uno y se va a decidir quien permanece y quién no.

¿Podría haber una reestructuración de áreas o solo de nombres?

Si, o no, porque el tema es que si hay una persona que está ocupando un raviol dentro del organigrama, la esté cumpliendo realmente y la cumpla bien. No hay que estigmatizar, ni decir que todo aquel que está en la planta política ocupa un lugar sin trabajar. No es así, inclusive, cuando se habla del crecimiento del Estado en los últimos 20 o 30 años, que es cierto, se ha dado porque crecieron los servicios públicos. Hay más escuelas, más hospitales, más policías. No todo es un crecimiento desmadrado del estado, sino que a veces hubo mucho crecimiento demográfico, y por ejemplo las personas de  las comunas rurales, a través de la democratización, pasaron a ser parte del staff provincial y demandan más empleados. En determinados momentos, se cubrió la educación para los chicos de 3, 4 años y eso generó la necesidad de tomar más gente. Por ejemplo, si se habilita un hospital en El Maitén, por ejemplo, se necesita personal de sanidad y de salud para que esté integrado a esas funciones. Así ocurre en distintos lugares de la provincia. Lo mismo sucede cuando hay más requerimiento de fuerzas policiales para la Seguridad.  Todos los años hay incorporación de nuevos agentes y se genera un importante crecimiento. No hay que cargar todas las tintas en el Poder Ejecutivo o el Legislativo. Por ejemplo, si uno dice ‘creamos 2 instituciones judiciales nuevas en Rawson y Lago Puelo’, necesariamente- hay que dotarlas de personal para que las instituciones estén en funciones.

¿Comparte la necesidad de poner un tope a determinados salarios dentro del estado?

Hay que darle forma al tope salarial con algún tipo de consenso. No tiene que ser traumático. Si hay consenso, se puede dar. Hay que trabajar en algún tipo de escalamiento. Hay cuestiones que no van a poder ser tocadas, la Constitución ampara a los magistrados para preservar la integridad del Poder Judicial. No he visto el texto cómo está redactado, pero me parece que como gesto es importante y si se trabaja un poco y se consensúan algunas cosas puede tener viabilidad.

Viendo el conflicto político suscitado en El Hoyo, ¿su tarea pasará también por resolver este tipo de cuestiones en los municipios?

La relación con los municipios tiene que ver con el Gobierno integral de la provincia. Más allá que los municipios son autónomos y tienen la capacidad de administrarse tranquilamente, dentro de la antigua ley 3098, que prevé las cuestiones, y esto ha pasado en otros municipios, como sucedió en Río Pico o en Rawson, hace menos años. Pero es cierto que las cosas pueden trabajarse de manera más política para evitar que la sangre llegue al río. Lo que ocurrió en el El Hoyo, ha sido la suspensión del Intendente que ante una medida cautelar que interpuso todavía no está resuelta. Pero muchas veces se resuelve con la opinión de los vecinos, como en El Hoyo, donde todos se conocen y cada uno sabe quién es quién.