“Rolando era muy estudioso, ya se destacaba en ese tiempo y se distinguía por esa contracción al estudio. Como venía de Neuquén, él vivía en una pensión cerca del Liceo, con otros compañeros y era fanático del grupo GIT, porque los músicos son de la misma provincia y lo escuchábamos nosotros también”, recordó alguien que fue compañero de aquellos años de estudio y se emociona con el relato, porque además del compañerismo de estudios forjó una amistad personal, según relató a ADNSUR.

“Muchos de camada hoy viven en otros países o distintas provincias, pero mantenemos un grupo muy unido”, relató el compañero de aquellos años, que no dejó de hacer notar que el ingreso a aquellas aulas secundarias en el colegio militar coincidió con el año del intento de recupero de Malvinas, a poco de iniciar las clases.

La mirada contra la “colonia”

El vínculo del contador y flamantemente electo gobernador de Neuquén no va más allá de aquel paso por razones de estudio por la Comodoro Rivadavia y las amistades que dejó en esos años de residencia estudiantil en la ciudad, pero la descripción que hace en su crítico discurso a las condiciones de Neuquén, pese a la gran riqueza de Vaca Muerta, bien podría extrapolarse hacia otras urbes petroleras.

Tweet de Mariano Arcioni

En efecto, Figueroa ha dicho para diferenciarse del oficialismo representado por el gobierno de Omar Gutiérrez y el Movimiento Popular Neuquino (MPN), al que él mismo perteneció y al que representó como vicegobernador entre 2015 y 2019, es que la provincia parece una colonia:

Seguimos sacando los recursos en bruto –dijo en una reciente entrevista con diario Clarín-. La provincia batió récords de producción y de ingresos, pero hay un 38,5% de pobreza. En Neuquén está en juego dar vuelta todas estas injusticias”, dijo en aquella entrevista, para vaticinar el triunfo que se produciría días después.

"No queremos las sobras, sino el plato principal de Vaca Muerta"En igual tono, planteó un cambio profundo para las condiciones de distribución de la riqueza generada por los recursos no petroleros y gasíferos de la provincia: “Dicen que ahora va a empezar el derrame de Vaca Muerta. Es un concepto complicado, porque son las sobras. Los neuquinos queremos el plato principal de lo que estamos generando”.

También habló de un proceso de “conurbanización de Neuquén”, a partir de la falta de oportunidades en el interior de la provincia y la gran falencia en materia de viviendas, como también en la falta de crédito para construirlas: “En la provincia faltan 80.000 viviendas y en promedio se están haciendo 360 al año”, contrastó.

Por eso, una de sus primeras propuestas apunta a la construcción a de 10.000 viviendas sociales por año, con fondos generados por la actividad de Vaca Muerta, para lo que hoy Neuquén cuenta con un fondo anticíclico conformado con excedentes de regalías petroleras.  

En otro rasgo que podría compartir con Chubut y especialmente con Comodoro Rivadavia, Figueroa también apunta a un reclamo contra Nación por la escasa participación que recibe de fondos coparticipables, ya que participa del 3,8% del PBI y recibe menos de la mitad.

En materia de energía, insiste en su negativa a que la provincia continúa actuando como una periferia de los grandes centros políticos: “Nosotros lo mandamos en bruto y cuando llega lo pagamos más. Somos una colonia. (…) Los neuquinos contribuimos a lograr la soberanía energética, a equilibrar la balanza de pagos, un proceso de sustitución de importaciones muy importante. Pero Neuquén no recibe las obras de infraestructura que tiene que recibir, incluso mirando las migraciones internas de las que nos estamos haciendo cargo. Con la electricidad nos cobran el traslado a Ezeiza ida y vuelta. Pagamos el doble que el promedio”, expresó en aquella entrevista.

Entre los saludos que recibió Figueroa en las últimas horas, además del de Mauricio Macri y algunos referentes del PRO de los que sin embargo el neuquino aclaró que no hay una representatividad directa (más allá del apoyo del ex presidente a una de sus listas colectoras para la Legislatura provincial) se contaron también los de Sergio Massa y el propio gobernador Mariano Arcioni.

Si bien no fueron compañeros directos, “Mariano es un año menor, de la camada 20, porque ingresó en el año 1983 y egresó en 1987, nosotros con Rolando éramos de la camada 19 pero igualmente cursamos juntos 4 años y somos amigos”, concluyó el compañero de estudios de quien un día escuchaba GIT, aquel grupo de rock de comienzos de los 80 y éxitos como “La calle es su lugar”… y ahora gobernará una de las provincias con mayor potencial de desarrollo energético del país.

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!