RAWSON (ADNSUR) - No es ninguna sorpresa para el ambiente político que el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, es señalado como la figura opositora con mayor proyección para competir por la presidencia en 2023. Lo que quizás no ha trascendido, es que el dirigente de Juntos por el Cambio ya trabaja en el armado de una estructura federal para lanzar a futuro su campaña presidencial y que en ese contexto, ya hay contactos con las figuras locales de Chubut. El primer paso será convocar a intendentes a un encuentro institucional, pero que tendrá una impronta mucho más política. Al mismo tiempo, junto a Patricia Bullrich hay coincidencia en la estrategia electoral 2021-23, donde se pretende que las caras del PRO con mejor imagen en cada provincia den la batalla con una lista propia contra las figuras del radicalismo.

“La idea es aprender de los errores de 2015 y sacar a los titulares a la cancha”, explicó a ADNSUR uno de los dirigentes chubutenses de este espacio que dialoga tanto con la presidenta del partido como con el jefe de gobierno porteño. Según este esquema -más allá de que aún pueda haber alguna discusión interna sobre el proyecto nacional- hay una mirada común de que el PRO debe afianzarse en cada provincia con sus figuras y dejar de jugar un rol secundario respecto a la UCR.

En 2015 el candidato a gobernador terminó siendo Carlos Lorenzo y en 2019 Gustavo Menna, quedando los aspirantes del PRO muy desdibujados en el cierre de listas. La idea es que en 2021, y especialmente en 2023, este partido se anime a mostrar a sus figuras más allá del resultado final, con el objetivo de instalar en el electorado nombres nuevos que sean una alternativa a nivel municipal y también provincial para dentro de dos años.

En esa aspiración de fortalecer lo propio coinciden tanto Rodríguez Larreta como la presidenta nacional del partido, Patricia Bullrich, así como en el intento de ampliar el frente electoral sumando a partidos liberales y vecinales. En esa línea viene trabajando el jefe de gobierno de CABA en distintas provincias, comenzando por el conurbano bonaerense, y de ahí el origen de la convocatoria que se hará en los próximos días a un grupo de intendentes de localidades de Chubut. El objetivo es que esa foto, más allá de algún mensaje vinculado a intercambios de gestión de tipo institucional, sea el punto de partida del armado de Larreta en territorio chubutense.

Si bien los nombres de los convocados se conocerán en las próximas horas, es probable que entre los invitados figuren los jefes comunales de los municipios de Juntos por el Cambio, aunque no habría que descartar que se sondee además a algún intendente de un partido vecinal. “Horacio no tiene problema en sentarse con todo el mundo y si hay algún peronista que quiera charlar no va a haber ningún problema”, dijo uno de los que tiene línea directa con el dirigente porteño.

ENCUESTAS

De acuerdo a la estrategia del PRO coordinada entre Bullrich y Rodríguez Larreta y ya bajada a sus referentes locales, la idea es que en este proceso de elecciones legislativas de medio término que se avecina, los nombres más competitivos de cada provincia estén en la discusión para las distintas contiendas electorales, por lo que se pretende que haya “internas constructivas” frente a los socios del radicalismo, y que sea luego la competitividad electoral la que ordene el panorama.

“El objetivo es que 2021 sirva de vidriera y de fogueo de cara a la pelea en las gobernaciones y las intendencias para 2023”, explicó otro dirigente a esta columna, y en ese sentido, explicó que ya se están haciendo mediciones a través de una encuesta realizada en el mes de octubre y una próxima a realizarse en marzo.

Desde el punto de vista provincial, asoman en principio cuatro figuras en distintas zonas del territorio, que son la concejala comodorense Ana Clara Romero en la zona sur; el diputado nacional Ignacio Torres en la zona del valle; el contador esquelense y funcionario de la gestión Ongarato, Matías Tacetta en la cordillera; y en menor medida, la joven concejala de Puerto Madryn, María Eugenia Domínguez.

Hay que reconocer que hasta aquí, la lista de unidad le ha dado buen resultado electoral en Chubut a la alianza conformada por la UCR y el PRO, logrando ubicar a dos legisladores nacionales y varias intendencias. Pero claro está, con un peso mucho mayor del radicalismo en las listas, en detrimento de los candidatos de sus socios.

Y para la actual conducción de la UCR está casi instalado –así se desprende de algunas reuniones entre dirigentes partidarios de ambos espacios- que no hay posibilidad de que la próxima lista para 2021 no esté encabezada por un radical en cada uno de los rubros, como por ejemplo Gustavo Menna en la categoría senador, y Jaqueline Caminoa en Diputados.

LISTA PROPIA

Con este escenario a la vista, en el que además no se puede soslayar que es probable que haya una lista del radicalismo encabezada por Mario Cimadevilla que busque dar pelea a la lista “oficialista”, en el PRO se convencen cada vez más de que no es descabellado presentarse con nombres propios, de manera independiente. Claro que una definición de este tipo está sujeta de todos modos a ver qué ocurre con la suspensión o no de las PASO pedida por los gobernadores y analizada ahora en el Congreso Nacional.

La postura de Juntos por el Cambio es que las PASO sigan como hasta ahora. Si esto se consigue, la idea de jugar la interna con lista propia es “abrir el abanico de nombres para que lleguen a 2023 con más conocimiento de la gente”, además de lograr una mejor imagen y un mayor fogueo en el ring de la política, según explican desde este espacio.

Por esa razón, “Larreta está viendo los mejores candidatos en Chubut para que lo acompañen en 2023, y en ese armado quiere fortalecer el PRO y tiene una mirada de mayor apertura”, confió un operador. El mensaje, en el que también coincide Patricia Bullrich, es dar batalla ahora con la mirada puesta en 2023, que se considera “una elección bisagra” que debe mantener el equilibrio de bancas para impedir leyes de fondo que puede llegar a impulsar el kirchnerismo.

Para que no haya lugar a confusión o segundas lecturas, un dirigente del PRO explica que “esto no es un amague para negociar un segundo candidato a senador o un primer candidato a diputado, es una estrategia electoral de un partido que debe crecer en el interior y no repetir lo de 2015 cuando se destrató a muchos referentes por falta de confianza”.

En síntesis, el espacio de Juntos por el Cambio también afronta un panorama complejo para 2021, en el que no sería una locura pensar en una interna de tres entre la lista de Gustavo Menna, la de Mario Cimadevilla, y la del PRO (¿con una mujer de Comodoro?). Sería dejar de lado una estrategia de unidad que dio buenos resultados en 2017 y reeditar la pelea entre las listas de Torres y Conde en 2019. De manera transversal, corren las aspiraciones presidenciales de Horacio Rodríguez Larreta, cuya mirada puesta en su proyecto nacional seguramente tendrán incidencia en lo que viene. Los encuestadores ya están midiendo a los nuevos nombres: habrá que ver qué opina la gente.