RAWSON (ADNSUR) - La oficina del ministro de Gobierno, José Grazzini, fue el epicentro de una serie de encuentros durante toda la mañana de este jueves, donde desfilaron una serie de dirigentes de gremios estatales, a los que el funcionario comenzó a sondear para conocer si es posible llegar a un acuerdo para saldar en cuotas la deuda de $ 11 mil millones que el Estado tiene con sus empleados, en concepto del medio aguinaldo de fin de año, el sueldo de diciembre a tercer y cuarto rango, y el mes de enero completo a todos los agentes.

Las reuniones de este jueves fueron leídos como la preparatoria del terreno previo a la mesa en la que se convocará la semana próxima a los 8 gremios vinculados al dictado de clases, en los que se terminará de definir cuál es la oferta concreta para intentar llegar a un acuerdo, que pasará por una propuesta a todos los sindicatos de todos los sectores estatales, y no únicamente apuntado al área educativa.

Según pudo saber ADNSUR luego de dialogar con fuentes que participaron de las reuniones por el ámbito gremial, la idea expresada por Grazzini consiste en incluir la deuda acumulada en concepto de aguinaldo y sueldos atrasados y hacer un plan de pagos de 12 meses, que comenzaría en marzo para terminar a comienzos de 2022.

Los dirigentes sindicales consultados reconocieron que es muy difícil que se acepte esa propuesta, aunque podría llegar a abrirse una vía de negociación si el gobierno achica la cantidad de cuotas a 3 o 6. Por el momento, no se trata de una oferta formal sino de charlas a modo de consulta previa, pero todo parece indicar que la idea del gobierno es llegar a la semana próxima con algún plan concreto para tratar de acordar el inicio de clases.

El dato llamativo es que, más allá de la propuesta emanada del ministro más político del gabinete, en el Ministerio de Economía hubo silencio al respecto, y no se confirmó ni desmintió la oferta, que obligaría a esa cartera –que acaba de acordar la refinanciación de la deuda en dólares- a salir a buscar al mercado al menos dos masas salariales, algo que suena como impensado en los tiempos que corren.

Habrá que ver de qué manera continúa la ronda de reuniones del gobierno con los gremios y de qué manera reciben en cada sindicato la propuesta, teniendo en cuenta que hasta el momento la principal queja es que no había un escenario cierto de cómo el gobierno pensaba afrontar la deuda acumulada, principal eje de los reclamos para el reinicio de clases y tema abordado por el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, en su visita a la provincia la semana pasada.

“Paguen los sueldos”, decían los carteles de los manifestantes que despidieron no de la mejor manera el funcionario nacional el martes pasado, y está claro que la cuestión salarial es el primer obstáculo para pensar en una normal vuelta a clases. Las horas que se aproximan serán decisivas para destrabar el conflicto, y para ello, el Ejecutivo deberá hacer alguna propuesta formal. Hoy fue el primer ensayo.