CAPITAL FEDERAL - En medio del fuerte rechazo por parte de entidades del campo al proyecto de Ley de Impuesto a la Riqueza -promovido por el diputado Carlos Heller, presidente del Banco Credicoop- este martes en un comunicado las sociedades rurales de Buenos Aires pidieron a sus productores que cierren las cuentas con las cuales operan en esa entidad bancaria.

"Esta es una manera activa y legal de expresar nuestro rechazo ante este nuevo impuesto", expresaron. 

Yamil Santoro on Twitter

"Nos vemos obligados a repudiar la actitud del presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, presidente del Banco Credicoop Ltdo. y dirigente del movimiento cooperativo quien ha demostrado ser un permanente detractor de la producción rural y quienes sin dudas seremos alcanzados una vez más por esta nueva imposición económica, llamada Aporte Solidario y Extraordinario a las grandes fortunas nada más alejado de la actividad e inversión productiva", manifestaron.

Las entidades que impulsan la acción son la Sociedad Rural de San Pedro, Sociedad Rural de Rojas, Sociedad Rural de Baradero, Asociación de Productores de Areco, Asociación de Productores Rurales de Arrecifes, y la Asociación de Productores Agropecuarios de Carmen de Areco.

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Según publica La Nación, un análisis realizado semanas atrás por el experto en temas tributarios del agro Héctor Tristán detalló que el impuesto tendrá un alto impacto en la actividad agropecuaria teniendo en cuenta que "grava todos los bienes afectados, a una alícuota del 2 al 3,5% del patrimonio, sin mínimo no imponible".

Roberto Cachanosky on Twitter

Los dirigentes de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) aseguraron semanas atrás que el proyecto que promueve el oficialismo “está flojo de papeles, con falencias técnicas y poca impronta intelectual”.

"Menos producción, menos granos, menos frutas, menos verdura, menos leche y menos carne, serán los resultados inequívocos de este proyecto de impuesto al progreso. Se utilizan viejas recetas, poco estudiadas, con grandes falencias técnicas y poca impronta intelectual; por decirlo fácil flojas de papeles, y que tienden a repetir errores pensando que la reedición de los mismos esta vez tendrá resultados diferentes”, manifestaron los integrantes de la entidad.

Consideraron además que la iniciativa genera incertidumbre entre los productores, ya que la misma “no tiene señales claras para el sector, al gravar a los bienes afectados en un proceso productivo con una alícuota que va desde el 2 al 3,5% del patrimonio total de esa persona o sociedad, y que por supuesto se superpone a la tributación de bienes personales”.

“El recurso tierra tiene un alto peso en el capital invertido pero que no genera una rentabilidad por sí mismo acorde a su cuantía, sino que forma parte del sustento productivo y solo aporta al proceso de producción con su costo de oportunidad, es decir, su uso alternativo más probable que es el de alquiler y este si forma parte del proceso productivo”, agregaron.

Fuente: La Nación/Infobae