ENTRE RÍOS - Sin temblores, con todo el peronismo unido alineado detrás de su boleta, Gustavo Bordet ganó la primaria de Entre Ríos: superó por más de 24 puntos a Atilio Benedetti, la oferta de Cambiemos, y avanza hacia su reelección. Con 99,69% de las mesas escrutadas, Bordet sumaba 58,15% y Benedetti alcanzaba los 33,65 puntos. Debajo, muy lejos, se repartían décimos los otros cinco candidatos.

El sexto episodio electoral de 2019, temporada que arrancó el 17 de febrero con las primarias de La Pampa, repitió dos fenómenos casi sin matices: triunfos del oficialismo local y tropiezos del oficialismo nacional.

Salvo Chubut, donde la suma de tres candidatos dejó al peronismo como fuerza más votada un puñado de votos arriba del gobernador Mariano Arcioni, en todas las demás ganaron los que gobiernan: Sergio Uñac en San Juan; Omar Gutiérrez en Neuquén y Alberto Weretilneck, a través de su candidata Arabela Carreras, en Río Negro. Bordet estiró ese récord.

El peronista, que riega el armado de Alternativa Federal pero pactó con Cristina Kirchner, blindó la provincia y centró la discusión en un mano a mano con Benedetti, que se mostró con Mauricio Macri y María Eugenia Vidal.

El gobernador -que pondrá en juego su reelección en las generales del 9 de junio- cerró Entre Rios a peronistas extramuros: rechazó, cordial, las visitas de "candidatos compañeros" y provincializó, al máximo, la campaña. Fue, en definitiva, lo que hicieron todos los oficialismos locales hasta acá: sean peronistas o provinciales.

Bordet hizo, antes, otra costura fina: aceptó un acuerdo con el cristinismo, que negoció Alberto Fernández en nombre de Cristina, pero vetó nombres y canceló toda posibilidad de que Sergio Urribarri, el ex gobernador, sea candidato.

En las PASO a gobernador de 2015, Bordet había cosechado 43,7% contra 36,06% de Cambiemos (el candidato fue Alfredo De Angeli). Aparte, en aquella elección un candidato del massismo había sumado 15 puntos.

En 2017, con el propio Atilio Benedetti como candidato a diputado nacional Cambiemos sacó 53 puntos, casi 20 puntos más que los que sacaba este domingo.

La táctica se derramó: además de ganar, cómodo, a nivel provincial, el peronismo reunido en el frente CREER, arrasó en Concordia con Enrique Cresto, en Gualeguaychú con Martín Piaggio y se impuso en un dominio de Cambiemos, Paraná.

En la capital entrerriana, el vicegobernador de Bordet, Adán Balh ganó la primaria peronista que, sumada, superaba -al cierre de esta edición- a la acumulación de los tres cambiemitas. Ahí había otra riña: Sergio Varisco, actual intendente contra Emanuel Gainza.

Al final, el PJ ganó en 16 de los 17 departamentos, mientras que avanzó sobre ciudades y territorios de Cambiemos. Si el score se repite el 9 de junio, día de la general, Bordet tendrá amplia mayoría legislativa.

Bordet, cuando la tendencia lo daba ganador por varios cuerpos, proyectó el diseño provincial en el mapa nacional. "Costó mucho trabajo construir este frente pero lo pudimos lograr. Estos criterios de unidad que se viven en San Juan y Entre Ríos tienen que traducirse también a nivel nacional", dijo.

A esa hora, empezó la lluvia de felicitaciones: de Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey a Agustín Rossi y Felipe Solá. También el consejo del PJ, con la firma de José Luis Gioja y del gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, invocó el caso entrerriano: "Es una muestra cabal de la potencia del Peronismo unido".

Cambiemos, en su conteo particular, sumó otra derrota. El balance, hasta acá, debería ser una alerta para cualquier armador de campaña. Van seis elecciones y no tuvo buenas noticias, salvo la celebración pírrica de que no gane el peronismo.

Fuente: Clarín