COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR/Por Raúl Figueroa) - Pasada la euforia y decepción del primer partido de Argentina en el Mundial, la realidad provincial y nacional vuelven a imponerse con todo su peso gris. Una reunión prevista para el lunes, con autoridades del Banco Chubut y la búsqueda de un mecanismo de financiamiento para evitar los pagos escalonados, aparece como hito de atención en una agenda que incluye, además, el inicio de paritarias, con un condimento adicional: con los gremios estatales negados a deponer las medidas de fuerza mientras se abre la negociación, en términos legales ésta no podría prosperar, por lo que se corre el riesgo de quedar en un nuevo punto muerto.

“¿Así que el Banco puede evitar los pagos escalonados? Bueno, que lo hagan. Si el mes pasado le pedimos 500 millones y nos dieron mil vueltas, les temblaba el c… ¿Nos van a prestar 1.800 millones todos los meses para no pagar los sueldos escalonados? Es una burda mentira”. Con esas palabras, un alto funcionario del gobierno mostraba su rechazo al planteo que en la sesión legislativa del jueves hicieron diputados del FPV, que pretenden generar un encuentro con autoridades del Banco y el Ejecutivo para encontrar un mecanismo financiero que evite el pago escalonado.

Hay una forma de hacerlo, nos lo dijo gente del banco”, reconocía uno de los diputados que avala la propuesta, que apunta a descomprimir una parte del grave conflicto que involucra a los trabajadores estatales. La otra parte, como es sabido, se vincula a la imposibilidad económica y financiera para afrontar un aumento salarial en los términos que lo plantean los gremios, que apuntan a un 30%.

Provincia parada

En rigor, la casi paralización de la provincia de Chubut encierra muchas otras aristas. Entre éstas, se cuentan las que mencionó en las últimas horas el intendente Linares, que volvió a poner sobre la mesa la paralización de la obra pública y la situación de 1.400 trabajadores del sector sin percibir ningún tipo de salarios.

En ese marco, no sobran alternativas. Cuando un bloque legislativo plantea que el pago escalonado puede evitarse con un auxilio financiero del Banco Chubut, equivale a plantear que quienes conducen la economía provincial son ineptos por no haber descubierto una posible solución mucho tiempo antes y que, según esa tesitura, estaba al alcance de la mano.

Tal vez por eso el enojo en los pasillos de Fontana 50 resuena tan fuerte. Y en algunos casos no sólo con los diputados que hacen el planteo, sino con las autoridades del banco porque entienden, según la mirada de esos despachos oficiales, que desde la cabeza de la entidad financiera se les fogonea en contra. “Son ellos los traidores”, se escuchó decir a un funcionario que prefirió tragar saliva antes de continuar descargando bronca. “Nos tiran, todavía más, a la gente en contra”.

Alta inestabilidad

Mientras sigue la guerra dialéctica, o intercambio de chicanas, la economía y la estabilidad política de la provincia siguen transitando momentos de alta inestabilidad. En un contexto nacional en la devaluación del peso frente al dólar sigue haciendo escalar los precios y el acuerdo del FMI vaticina nuevos recortes hacia las provincias, queda lejos la expectativa de una reparación histórica que, en términos reales, debería suponer para Chubut no menos de 5.000 millones de pesos anuales.

Quienes todavía manifiestan apoyo por lo bajo al gobernador Arcioni esperan que tome esa iniciativa para reclamar ante el gobierno nacional, pero la realidad muestra lo lejos que se está de esa posibilidad. “Va a Buenos Aires y no lo atienden”, comenta con resignación un diputado de los que todavía no cortaron puentes con el gobierno. “Algo desde Nación tiene que llegar”, refuta otro colaborador, más en tono de expresión de deseos que de dato certero. Para colmo, cada vez que se pregunta si Nación ya garantizó plata para pagar los aguinaldos, la respuesta invariable es, más allá de las declaraciones oficiales en contrario: “todavía no”.

En ese marco, la negociación paritaria convocada para iniciar esta semana podría nacer muerta: “por ley no podemos negociar si se mantienen las medidas de fuerza”, señalan desde el Ejecutivo, aun cuando apuestan a que esa puerta de diálogo pueda mantenerse abierta. Y no dejan de mencionar que en los reclamos “hay demasiadas banderas políticas, donde se mezcla desde la lógica lucha salarial hasta los planteos anti mineros. Algunos apuestan a que el caos siga creciendo”, analizan cerca del gobernador.

Así, la euforia mundialista no alcanza para disimular tanto desconcierto. Lo malo, tanto a nivel país como en la provincia, es que acá, a diferencia de allá en Rusia, no podemos esperar a que venga un Leo Messi con un poco de magia para ayudar a salvarnos.