A solo 20 días de la asunción del gobernador Daniel Peralta tras ganar la reelección, todos los funcionarios que respondían a la agrupación liderada por Máximo Kirchner pegaron un portazo al gobierno en diciembre de 2011 y se fueron con duras críticas al mandatario.

En esa oportunidad la crisis no la desató una derrota electoral como ahora, cuando tras las PASO los ministros que responden al kichnerismo le presentaron sus renuncias Alberto Fernández. En esa ocasión fue la frustrada aprobación de un paquete de medidas lo que terminó con una revuelta en las calles de Río Gallegos, con heridos y autos quemados.

En los primeros días de su segundo mandato, Peralta había enviado a la Legislatura un paquete de medidas de ajuste económico que tenía como eje una postergada reforma previsional para equiparar la edad jubilatoria con la nacional. Dos funcionarios de la Anses llegaron desde Buenos Aires con el proyecto en mano, y los entonces diputados de La Cámpora, Mauricio Gómez Bull y Matías Bessi, fueron quienes llevaban la voz de la reforma. Peralta aceptaba en silencio.

Además de la reforma previsional, el paquete de medidas incluía el pago de deudas a los proveedores con bonos a cuatro años y suspender las negociaciones paritarias, entre otras medidas, para paliar el déficit de las cuentas públicas. La propuesta de la reforma previsional generó no solo la reacción de los gremios estatales, sino también la fractura del bloque del Frente para la Victoria, y dejó a Peralta al borde la renuncia.

Las protestas frente a la Legislatura santracruceña se prolongaron durante varios días y tuvieron ribetes violentos
Las protestas frente a la Legislatura santracruceña se prolongaron durante varios días y tuvieron ribetes violentos

La sesión del 29 de diciembre nunca se hizo, cientos de personas nucleadas en los gremios estatales tomaron las calles céntricas y la policía intentó controlar la situación con balas de goma, gases lacrimógenos y gas pimienta. Los manifestantes no dudaron en atacar con piedras las ventanas de la Legislatura, algunos autos y hasta se quemó totalmente un móvil policial. Los diputados huyeron por la puerta de atrás de la Legislatura.

Y mientras todo ardía (en sentido metafórico y literal), los referentes de La Cámpora anunciaban que se iban del gobierno de Peralta.

Para que no quedaran dudas de que se iban, La Cámpora difundió un duro documento en el cual confirmaba su alejamiento del gobernador Peralta y lo acusaban de falta de gestión, de evaporar un modelo de administración y de ser responsable de la crisis en el sistema de salud y educativo de la provincia.

UN DOCUMENTO PARA CARGAR DE CULPAS AL GOBERNADOR

El comunicado de la agrupación fue publicado en el diario local La Opinión Austral, se titulaba “Hacerse cargo” y fue redactado durante una reunión que los dirigentes tuvieron en local ubicado en el Barrio Belgrano de la cual formó parte Máximo Kirchner. En el documento revelaron sus diferencias con el gobernador, por quién solo tres meses atrás habían hecho campaña, y aclararon que lo apoyaron “pese a las diferencias”, por lo que entendían “una falta de gestión y modificación de un modelo de administración literalmente evaporado”.

En otro de los párrafos acusaron a Peralta de facilitar que se haya “destruido el sistema de salud pública, desquiciado la educación pública, permitiendo que se someta al conjunto de la sociedad santacruceña a un clima de extorsión y violencia permanente como método para obtener no ya derechos, sino verdaderos privilegios como nunca antes se había visto”. Así hicieron referencia al extenso paro docente que se realizó ese año en la provincia, que terminó con una huelga declarada ilegal y sin los aumentos reclamados por el sector.

Solo habían pasado 20 días desde que referentes de La Cámpora se habían sumado al gobierno de Peralta en ministerios y subsecretarias. Pese a ello no dudaron en responsabilizarlo de la crisis en la administración provincial y también cuestionaron a los sectores gremiales “que llevaron las cosas hasta límites inimaginables”. En el comunicado dejaron al margen de la crisis santacruceña al gobierno de Cristina Kirchner y aclararon: “Si su apoyo hubiésemos perdido el gobierno de la provincia”.

Sobre el final del comunicado sugirieron: “Quizás a algunos les duela nuestra juventud. O tal vez nuestro compromiso. O tal vez las dos cosas juntas, pero vamos a seguir planteando nuestra opinión cuando existan diferencias de cara a la sociedad”.

Con información de La Nación