La apertura de licitación de la primera etapa del camino de circunvalación queda inscripta en la memoria de un período de transición en el que ni siquiera hay moneda estable. En efecto, lo comprometido el viernes tiene un presupuesto valuado en 780 millones de pesos, de los cuales hay 300 previstos en el presupuesto 2016, pero seguramente estos valores quedarán desactualizados rápidamente, en una magnitud que dependerá del alcance de la modificación al tipo de cambio que aplicará Macri tras asumir el 10 de diciembre.

Habrá, entonces, que gestionar la adecuación presupuestaria  para recalcular la magnitud del proyecto. Pero sobre todo, habrá que demostrar desde la región una mayor capacidad de gestión, con eficiencia basada en argumentos sólidos, para evitar que esa obra tan necesaria para hacer más vivible la vida por estos lares (porque el paso de camiones por el medio del pueblo no sólo es un riesgo, sino que ha implicado numerosas muertes). 

De esa capacidad dependerá, por ejemplo, que lo firmado el viernes no quede en un hecho intrascendente, más cercano a las chicanas de un gobierno en retirada, que a un primer paso concreto para avanzar hacia la obra. 

EL AGUA Y LA LUZ

Comodoro tiene otros ítems en su agenda 2016. La falta de agua, por caso, seguirá siendo un problema a lo largo del verano y, si no se pone énfasis en la falta de mantenimiento del acueducto actual, también durante el invierno. 

En ese caso, los reclamos apuntarán al gobierno provincial, si es que Mario Das Neves mantiene el convenio que firmó Buzzi pero que tampoco cumplió, por lo que la provincia acumula una deuda de alrededor de 40 millones de pesos. Si ese convenio se cae y la responsabilidad del mantenimiento vuelve a la Cooperativa, el problema seguirá igual: la SCPL aducirá que mientras no se le permita actualizar tarifas no podrá cumplir con esas tareas, al tiempo que ya ha advertido que resulta necesario un recambio de los motores del acueducto viejo, para lo que se requiere una inversión de 80 millones de pesos (a valores de hoy, claro). 

Para referenciar la magnitud de esa obra, vale recordar que la tan esperada repotenciación  del acueducto (lo que permitirá aumentar el caudal) tiene un costo de 329,9 millones de pesos y se tardaron varios años hasta conseguir el financiamiento de Nación. Es decir: no hay garantías de que Nación o Provincia vengan a financiar esa tarea de mantenimiento, sin la cual no servirá de nada la capacidad de inyectar más caudal de agua. Esta debiera ser una prioridad absoluta. 

Cuando el verano pase, habrá llegado el otoño-invierno. Nada nuevo en el orden de las estaciones, pero allí estará esperando el problema que ya se manifestó el año pasado en los días de más frío del año y que por lo tanto elevan el consumo eléctrico: surgieron entonces los déficit en el sistema de distribución y las obras que falta realizar, calculadas en algo más de 200 millones de pesos a mediados de 2015… es fundamental la finalización de la obra de la estación Transformadora de barrio Abásolo, algo que estaba previsto para fines de este año, pero además requiere de obras complementarias de distribución en la zona sur, para evitar los cortes en barrio Industrial  y zonas oeste y sur de Comodoro, además de todo Rada Tilly.

EL BASURAL

Pese a que la planta de tratamiento de reciclaje de residuos ya está en funcionamiento, todavía el basural de barrio Industrial sigue recibiendo la descarga de residuos, ya que el traslado hacia el nuevo sistema es paulatino. 

Lo que no se entiende es por qué en las últimas semanas el humo del basural ha recrudecido, generando un permanente impacto en el aire que, en días de sol como los que corren, contrasta casi como un recordatorio burlesco de los problemas sin resolver. Y si bien el avance en la nueva planta es un paso importante para la ciudad (un mérito que hay que reconocerle a la gestión Di Pierro), es incomprensible que un grupo de personas pueda seguir teniendo en vilo al resto de la población para reclamar el ingreso a las cooperativas de trabajo, o  por el problema que sea. 

Si no hay un poder de policía del Estado para poner límite a este tipo de acciones de presión, mucho menos lo habrá para afrontar otros grandes problemas. Paralelamente, el municipio ya ha puesto al cobro la llamada “Eco tasa”, para solventar el funcionamiento de la planta, por lo que la paradoja de seguir respirando aire tóxico es mucho más inadmisible.

CONTAMINACIÓN EN LAS PLAYAS

Más de 70 millones de litros de agua cloacal se vuelca cada día sobre las playas de Comodoro Rivadavia. Siendo ésta otra de las grandes deudas ambientales de la ciudad, el proyecto de emisarios cloacales para diluir los sólidos y llevar los líquidos a través de caños que vayan más allá de la línea de baja marea debería ser otro objetivo a gestionar, en este caso ante Nación, durante el año próximo. 

El proyecto tiene un costo actual que supera los 400 millones de pesos y formó parte de los compromisos “firmados” por Cristina Fernández en época de campaña. En este caso, la apertura de licitación se comprometió para el año próximo. ¿Habrá chance de que el proyecto pueda impulsarse con el compromiso necesario para avanzar en su concreción, aunque lleve los próximos 10 años? Mientras tanto, la noticia por estos días será la de todos los inicios de verano: cuáles y cuántas (¿2? ¿3?) serán las playas habilitadas para disfrutar, ya que el resto estará vedada por la alta carga bactereológica, eufemismo que da elegancia y evita hablar de la mierda derramada durante décadas en el mar. 

Ni rupturas, ni besadas de mano: gestión

No es necesario la pelea ni el enfrentamiento, ni el insulto. El camino para Comodoro Rivadavia no parece ser otro que el de la búsqueda de una capacidad de gestión basada en el conocimiento, en la planificación previa y la solidez de los argumentos necesarios para empezar a resolver su larga lista obras pendientes, evaluando también si los fondos provenientes de las renegociaciones petroleras (aun en baja) no deberían proyectarse a resolver algunos de los problemas más acuciantes, como los vinculados a los servicios públicos. 

Ni tantas quejas ni alineadas. La tercera opción, aun cuando carece de nombre que ayude a cerrar la idea con una rima, es una vía que bien valdría probar ante Rawson y la Rosada. Un poco de originalidad no viene mal después de todo.  

Foto: Basura de Comodoro Rivadavia / Fuente imagen: Diario Crónica

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