El diputado nacional Gustavo Menna presentó este lunes un pedido de informes a Nación sobre las condiciones de seguridad y operación del aeropuerto de Esquel. Es a raíz del reciente Informe Provisional de Seguridad Operacional por el accidente del 5 de mayo de 2020 en el que murieron el copiloto y dos enfermeros en un vuelo sanitario que había partido desde San Fernando, Buenos Aires.

El informe de la Junta de Seguridad del Transporte concluyó que el día del accidente dos balizas estaban fuera de servicio, mientras que el sistema de radioayudas se encontraba fuera de tolerancia y, además, una autobomba del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios del Aeropuerto (SSEI) funcionaba con limitaciones de operación. 

Por lo que el diputado Menna planteó que “resulta trascendental que el jefe de Gabinete y las autoridades del Ministerio de Transporte, de ANAC y de EANA, brinden las respuestas sobre el estado de seguridad operacional del Aeropuerto de Esquel, en particular para los aterrizajes nocturnos, y precisen acciones y fechas concretas para llevar a cabo las instalaciones del instrumental que de acuerdo al reporte no se encuentra instalado o está fuera de servicio”.

El hecho ocurrido el 5 de mayo de 2020 por la noche en el Aeropuerto “Brigadier Gral. Antonio Parodi” de Esquel se cobró la vida del copiloto Martín Gamboa y de los enfermeros Federico Bassi y Patricio Walmsley. Viajaban en el vuelo sanitario operado por una aeronave Learjet 35-A matrícula LV-BXU. La cuarta persona a bordo, el piloto Mariano Latorre, sobrevivió.

Un solo sobreviviente tuvo la tragedia en Esquel. Foto: archivo
Un solo sobreviviente tuvo la tragedia en Esquel. Foto: archivo

El avión había partido desde el Aeropuerto Internacional de San Fernando a las 20,15 con destino a Esquel, para llevar a cabo un vuelo sanitario de aviación comercial no regular.

Del Informe Provisional de Seguridad Operacional al que accedió Menna “se desprenden constataciones que dan cuenta de severas deficiencias en materia de equipamiento para dotar de la debida seguridad a las operaciones aéreas, particularmente en aterrizajes nocturnos o de visibilidad reducida por motivos meteorológicos”, dijo el legislador en el proyecto de Resolución.

Antecedente

El legislador recordó además que el siniestro con tres personas muertas fue precedido de otro incidente “cuando por causa de la erupción del volcán Puyehue en Chile, el Aeropuerto de Esquel operó como alternativo al de San Carlos de Bariloche”. Aquella vez la estación aérea chubutense pasó de recibir cuatro vuelos semanales a ocho diarios.

Así, “el 24 de julio de 2011 un Airbus 320 de LAN con 155 pasajeros y 6 tripulantes a bordo se despistó al seguir de largo 60 metros más allá de una de las cabeceras de pista”, reseñó.

Explicó el diputado que “una de las causas del incidente que afortunadamente no provocó víctimas fue el reporte de viento calmo emitido en función del reporte del sensor que está instalado sobre la torre de control, mientras que por registradores de la aeronave el viento en cabecera en uso era de 18 nudos de cola (unos 30 km/h)”. Sin embargo, indicó, “transcurridos más de 10 años del incidente esos registradores de viento en cabeceras nunca se instalaron”.

“Pese a los antecedentes, no se ha cumplido en equipar al aeropuerto con el instrumental adecuado ni se ha reparado el que se encuentra fuera de servicio”, marcó Menna.