COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) -  Un encuentro político de trascendencia, en el que participaron algunos de los actores de más relevancia en la provincia, se desarrolló en el mayor de los secretos el último domingo en Comodoro Rivadavia. A la ciudad petrolera arribaron el vicegobernador Ricardo Sastre y su hermano Gustavo -intendente de Puerto Madryn. Allí se encontraron con el intendente Juan Pablo Luque, quien estuvo acompañado por algunos de sus principales allegados, y también con empresarios vinculados al sector petrolero.

Algunas de las fuentes consultadas por ADNSUR que confirmaron la reunión, lo ubican también en el lugar al gobernador Mariano Arcioni, aunque este dato no fue ratificado desde Fontana 50, por lo que habría que darle a este último dato el carácter de "versión", ante el hermetismo reinante por el momento.

Según lo que trascendió de la cumbre entre dos de los principales aspirantes a la gobernación en 2023, tanto Luque como Sastre -con la intermediación de algunos actores claves, del ámbito privado- habrían acordado un pacto de "no agresión", con un intento de dejar atrás las diferencias del pasado, en la búsqueda de bajar los decibeles de un enfrentamiento que viene "in crescendo" desde comienzos del año pasado.

Se trata de los jefes políticos de las dos ciudades de mayor actividad económica de la provincia, como son Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn, y además, tanto Luque como Sastre, son dos de los principales aspirantes a disputar el poder en 2023, con genuinas pretensiones de gobernar la provincia. Incluso el nombre de ambos suena con fuerza para integrar algunas de las listas del PJ en el próximo turno electoral de agosto, a pesar de que en los dos casos tienen mandatos vigentes aún por los próximos dos años y medio. 

Después de mucho tiempo sin hablarse, y de que los hermanos Sastre estuvieran ausentes en el acto de aniversario de Comodoro que se desarrolló en febrero, cuentan que ahora el jefe comunal de la ciudad petrolera y los mellizos madryneses, gracias a la intermediación de empresarios de mucho peso, mostraron el último domingo predisposición para dar vuelta la página y mirar hacia adelante sin rencores.

La pregunta que surge es qué rol juega el gobierno de Mariano Arcioni en todo esto, ya que el año pasado, el mandatario estuvo muy alejado del sastrismo y se apoyó muchas veces en Luque para sostener la gobernabilidad; mientras que desde diciembre, la ecuación cambió, y el gobernador quedó más cerca de su compañero de fórmula y presidente de la Legislatura, y la relación con el intendente comodorense ingresó en un impasse de absoluta frialdad.