COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Los precios de los combustibles continúan una escalada que exige a las estaciones de servicio comenzar adecuaciones tecnológicas en sus surtidores, tal como anticipó ADNSUR la semana pasada, debido a que se estima que en pocas semanas, los valores podrían superar los 100 pesos por litro, particularmente en zonas de Capital Federal y otros centros urbanos, donde ya hoy los valores superan los 90 pesos para algunas marcas.

“Es posible que el precio de alguno de los combustibles supere los 2 dígitos próximamente, pasando a valer más de $100 por litro –advierte la nota de una de las petroleras hacia los operadores de su red de estaciones de servicio-. Esto implicará la necesidad de realizar correcciones en la posición de la coma decimal en: carteles de precios, surtidores, controladores y sistemas de facturación”.

Dicho planteo es la introducción a una serie de recomendaciones para que las estaciones de servicio preparen sus sistemas, ya que en algunos casos, según se advirtió días atrás y según la antigüedad de los equipos, podrían resultar de difícil adaptación.

Casi 6 por ciento de aumento en un mes

En Comodoro Rivadavia, la dolorosa marca podría llegar con algo más de retraso en el tiempo, tomando en cuenta los precios actuales de YPF (aunque cada vez más licuado, todavía rige el precio diferencial para la región patagónica), que suele presentar el más bajo del mercado. Con la nafta Súper en 62,30 pesos por litro hoy, por ejemplo, todavía debería incrementarse en un 60 por ciento (37,70 pesos) para llegar a los 100 pesos por litro. Si bien ha habido aumentos frecuentes en las últimas semanas, el valor vigente al 1 de febrero es de un 5,6 por ciento superior al de principios de enero. Ese porcentaje supera al IPC oficial (se conocerá este jueves el índice de enero, pero las estimaciones anticipan entre un 4 y 5 por ciento), pero si ese fuera el ritmo de aumentos mensual, para llegar a 100 pesos deberían transcurrir unos 10 meses.

Obviamente, a la nafta Infinia, en 77,40 pesos hoy, le queda un recorrido menor, del orden del 29 por ciento.

Sin embargo, en el caso del diesel de mayor calidad, en 83,50 pesos, la línea divisoria de los 100 pesos podría cruzarse en un lapso menor, ya que le resta un 20 por  ciento de incremento. Siguiendo la curva estadística de los últimos aumentos, eso podría ocurrir en 4 meses.

Más allá del ejercicio matemático sobre la progresión de precios en surtidor, está claro que esos valores están atravesados por múltiples variables, como el precio internacional del petróleo, los impuestos internos, la inflación general, que incide sobre los costos del refino y la cotización del dólar. Según cómo se combinen esos factores, las subas podrían acelerarse o ralentizarse.

¿Por qué seguirán subiendo los combustibles?

Para el analista Víctor Bronstein, director del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad (CEEPyS) y flamante director de IEASA (Integración Energética Argentina Sociedad Anónima, ex ENARSA), los precios en surtidor tienen un retraso frente al dólar y demás variables.

“Si tomamos como referencia los precios históricos en dólares de los últimos 10 años en nuestro país y los precios en Brasil y Chile, podríamos aceptar que hoy tienen un pequeño retraso. Es cierto que el año pasado, durante algunos meses, el precio del barril tuvo una baja significativa y los precios de los combustibles no reflejaron esa caída, pero también hay que tener en cuenta que durante esos meses el consumo de naftas cayó un 70%, se paró la actividad y se decidió evitar despidos, con lo que los costos fijos aumentaron significativamente. Además, durante unos meses se aplicó el llamado barril criollo con un precio de 45 por barril”.

Y vaticinó, ante la consulta para este informe, que habrá nuevos reacomodos: “Los precios de los combustibles en nuestro país se van a mover tratando de administrar la tensión entre la lucha contra la inflación, donde los combustibles tienen un peso importante, y el fortalecimiento de YPF, que está en proceso de renegociación de su deuda. YPF necesita aumentar sus ingresos para poder invertir en el desarrollo de Vaca Muerta y también en los yacimientos convencionales maduros. No se puede desfinanciar a YPF, porque las consecuencias serían graves en el mediano plazo. Esto es fundamental y prioritario para nuestro país.

Si la referencia es de 1 litro de nafta por dólar, tal como recordarán los memoriosos de los años 90, cuando un litro costaba 1 peso convertible, de allí que en la Patagonia se pagaba sólo 50 centavos, la barrera de los 100 pesos se cruzará, lenta pero inexorablemente. Más aun teniendo en cuenta la proyección del presupuesto nacional 2021, que estima la cotización de esa moneda en 102,40 pesos para fines de este año.