COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) -  Hasta el viernes 21 de mayo, Chubut recibió de recursos nacionales un monto acumulado 1007,5 millones de pesos. Se trata de montos recaudados por impuestos nacionales, que luego el gobierno nacional reparte entre las provincias. Los datos precisos surgen de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales, dependiente del Ministerio de Economía de la Nación, en flujos de informes semanales a los que esta columna tiene acceso.

Si bien queda una semana para completar el mes, en el que ingresarán algunos envíos de lo que se recaude entre el martes y viernes próximo, el monto quedará por debajo del mismo mes del año pasado. En ese período, habían ingresado 2.327 millones de pesos. Con una mínima actualización por inflación, ese monto debería elevare este año en al menos un 50 por ciento. Aun si se toma un indicador más conservador, como el incremento que se vio en enero de este año frente al primer mes de 2019, el ingreso debería crecer no menos de un 39 por ciento, es decir en otros 900 millones de pesos.  Frente a una recaudación que debería ascender a unos 3.200 millones de pesos, hasta el viernes próximo podría alcanzarse apenas la mitad de ese monto, aun aceptando que los vencimientos del impuesto a las ganancias puedan sumar recursos adicionales en la última semana.

Similares proporciones de pérdida de ingresos se observan en el mes de abril. Con 1.918,6 millones de pesos enviados desde el ámbito nacional, ese monto debería haber sido de al menos 2.300 millones de pesos, siguiendo la proyección del aumento registrado en enero de este año.

Recursos diluídos

Lógicamente, la merma de ingresos provinciales se vincula a la caída de ingresos de impuestos nacionales, por efecto de la cuarentena. El problema es que en Chubut esto se combina también con la pérdida de regalías petroleras, que más allá de las expectativas por recupero que podría implicar el barril criollo, hicieron mella en los últimos dos meses.  Por esa vía, la recaudación se ubicó en al menos 1.500 millones de pesos por debajo de lo proyectado, en el acumulado de marzo y abril.

A esto se suma el endeudamiento provincial, tanto interno (frente al Estado nacional), como externo, con vencimientos por unos 24 millones de dólares entre mayo y julio, es decir más de 1.600 millones de pesos.

Tal como se indicó desde este espacio, Chubut ya perdió una masa salarial completa (unos 4.600 millones de pesos) y está cerca de perder una segunda nómina,  lo que se verá corroborado si el mes de junio arranca sin siquiera haber podido iniciar el pago del primer rango de agentes públicos, sobre el salario correspondiente a abril. Lo anterior tiene una cara más dolorosa que el simple enunciado: quienes perdieron en realidad su ingreso son los 62.000 agentes públicos, en actividad o jubilados, que seguirán sin percibir sus ingresos en tiempo y forma durante un tiempo que resulta difícil estimar, pero que claramente no será de corto plazo.

Salvavidas para pocos

Aunque en algunos ámbitos se apuran en hacer números optimistas con el recupero de ingresos por el barril criollo y las asistencias del Estado nacional, conviene tomar con calma esa expectativa. En el caso petrolero, el precio de referencia para Chubut no será de 45 dólares por barril, sino que estará cerca de los 40, tal como anticipó ADNSUR horas después de conocer el decreto firmado.

Además, el nuevo valor tendría incidencia sólo sobre la mitad de las liquidaciones que se harán este mes, ya que el resto de las operaciones de petróleo había sido pactada a precios de mercado internacional (el decreto comenzó a regir el 19 de mayo, por lo que sólo serán 11 días liquidados al nuevo valor, sobre el crudo que va al mercado interno). En concreto, no hay certezas de que las regalías de mayo sean muy superiores a las de abril, que a su vez reflejaron una brutal caída frente a enero de este año.

Por otro lado, tanto los aportes del tesoro nacional (ATN) como el nuevo préstamo que hará el Estado nacional a las provincias llegará dividido en 3 tramos y en montos que no alcanzan para resolver el grave agujero financiero de la provincia: aun cuando llegaran en un solo pago, los 950 millones de un lado y los 1.200 millones del otro no suman la mitad de una sola de las masas de salarios que hoy adeuda la provincia.

Descartada la opción de declarar la quiebra, como hizo la ciudad de Detroit en 2013, Chubut va por una alquimia que le permita renegociar su propia deuda externa y liberar fondos que necesitará más que al agua en los próximos dos meses. Hay 5 millones de dólares de vencimiento en junio y más de 16 millones de dólares en julio: unos 1.500 millones de pesos que sería ya inmoral pagar a acreedores externos, mientras se les dice a jubilados, médicos y docentes que no hay fondos ni siquiera para empezar a reducir la deuda que se tiene con ellos.

El gobierno de Alberto Fernández tiene dos opciones para ayudar a Chubut: O envía ayuda económica de forma contundente; o vuelve la cuarentena provincial a fase 1. Pero ni siquiera encerrando otra vez a la gente en sus casas, se podrá evitar que tanto descontento gane las calles para gritar lo que ya no se puede disimular.