La Cámara de Diputados de la Nación no pudo sesionar este martes para convertir en ley la norma conocida como ‘Etiquetado Frontal’, que apunta a brindar información clara a los consumidores sobre la presencia de excesos de grasas, azúcares y harinas de baja calidad en productos alimenticios. ¿Por qué fracasó la sesión, si la mayoría de los legisladores, de oficialismo y oposición, está de acuerdo en avanzar con esta ley?

👉 1) Falta de quórum. La sesión especial había sido convocada por el Frente de Todos y apuntaba a dar la media sanción faltante al proyecto, ya que fue aprobado el año pasado por el Senado de la Nación.

En medio de rumores de que la norma choca contra la posición de algunos legisladores del norte del país (apuntándose al nuevo jefe de Gabinete, ex gobernador de Tucumán, por ser una de las provincias que se perjudicaría con la menor demanda de azúcar), sin embargo quienes negaron el quórum fueron diputados de Juntos por el Cambio y otros legisladores de partidos provinciales.

La sesión alcanzó a reunir a 122 diputados, 7 menos de los necesarios para poder sesionar. El riesgo es que si continúa sin tratarse, el proyecto perderá estado parlamentario, lo que significa que la iniciativa debería iniciar su camino legislativo desde cero, tras haber sido ya debatido y aprobado por el Senado de la Nación.

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👉 2) La posición de los diputados de Chubut. Los integrantes del bloque del oficialismo que representan a Chubut se mostraron a favor de tratar hoy la iniciativa, entre ellos la diputada Estela Hernández, quien defendió la iniciativa en las horas previas. A su turno, Gustavo Menna e Ignacio Torres rechazaron la convocatoria, bajo el argumento de que además de la ley de Etiquetado debían tratarse también otros proyectos, como la ley Ovina, que tiene especial incidencia para esta provincia y la Patagonia en general.

“Nosotros no sólo estamos de acuerdo, sino que también fuimos impulsores del proyecto de Etiquetado –argumentó Menna-, pero exigimos que también que se traten otros temas. Una convocatoria a sesión, luego de tener el Congreso cerrado más de dos meses, tiene que comprender también otros temas. Nosotros venimos peleando la prórroga de la ley Ovina, a la que el kirchnerismo dejó caer sin darle importancia; también pedíamos que se incluya la emergencia educativa, pero no hemos sido escuchados. Si el oficialismo convoca de esta manera, sin consulta ni diálogo, se tendrá que hacer cargo de reunir el quórum”.

Para el legislador chubutense, “probablemente haya legisladores del norte que no apoyen la iniciativa, pero es un proyecto transversal y además tenemos muchos legisladores que vienen impulsando el Etiquetado. Pero queremos incluir otros temas, como la ley Ovina, a la que el oficialismo no le ha dado importancia; es grave lo que ha pasado con esta norma, porque en todo este tiempo dejaron vencer una ley, porque hubo un desinterés total del gobierno. No sé si es por prejuicio ideológico contra el campo, o si es por el costo fiscal, que pasa de 20 a 350 millones de pesos, que está muy lejos de lo que eran los 20 millones de dólares originales del año 2001”.

👉 3) Información a los consumidores. María Belén Núñez es nutricionista e integra la Sociedad Argentina de Nutrición en Alimentos Reales y en la mañana del martes esperaba en las puertas del Congreso algo que con el correr de las horas se frustró, que era el tratamiento y aprobación del proyecto. “Mientras la ley sigue sin tratarse, continúa muriendo y enfermando mucha gente por no saber lo que estamos comiendo –expresó, consultada para este informe-. Si bien estamos en una pandemia por coronavirus, la otra pandemia que tenemos en el país es que 7 de cada 10 adultos tienen sobrepeso u obesidad, lo mismo que 4 de cada 10 niños y niñas. Esto deriva en enfermedades que acortan la calidad y expectativa de vida, con cuadros de hipertensión, diabetes, hígado graso y algunos tipos de cáncer. Necesitamos dar información al consumidor para que mejore sus elecciones de lo que come, para que el Estado deje de comprar alimentos para las escuelas que tienen alto contenido de grasas, azúcares y aditivos, pero que además son carísimos porque tienen un gran marketing”.

La representante dijo que el proyecto ya ha sido aprobado en otros países de Latinoamérica, como Chile, Méjico, Uruguay y Colombia. “En ninguno de esos países se ha perdido venta en la industria ni se perdieron puestos de trabajo –aclaró-, lo que está pasando en Argentina es el lobby de manual que aplican estos sectores generando información falsa. Lo que pasado es que en esos países donde se aprobó la ley, la industria se ha rediseñado para mejorar los productos y han mejorado mucho los indicadores de salud. Lo que busca esta ley es generar información al consumidor, sobre todo al que pertenece a los sectores sociales más vulnerables, porque no tiene posibilidad de consultar o acceder a educación nutricional”.