COMODORO RIVADAVIA (Por Raúl Figueroa / Especial para ADNSUR) - “Algunos están dibujados”, fue la frase del gobernador Mario Das Neves en relación al tratamiento del presupuesto nacional y la inclusión de la partida de 8 millones de pesos para la conclusión de una planta piloto de uranio en Cerro Solo.

No quedó claro si se refería a los diputados que lo votaron a altas horas de la madrugada o a los números que quedaron plasmados. El tema motivó el enojo del mandatario y fue el plafón para reiterar la defensa irrestricta del agua y su uso prioritario para el consumo humano, lo que resulta sin dudas una finalidad loable y con la que nadie podría estar en desacuerdo.

Sin embargo, no hubo comentarios ni reclamos ante la falta de presupuesto para la obra que se espera en la zona sur de Chubut, a fin de morigerar los impactos del cambio climático y evitar el agravamiento de la sequía de los lagos Colhue Huapi y Musters, del que depende el abastecimiento de agua de tres ciudades de Chubut y una de Santa Cruz.

En rigor, tampoco hay garantías suficientes de que posteriormente los presupuestos (el mismo término lo explica: es una previa suposición de algo que puede llegar a hacerse, o no) vayan a cumplirse.

AMAGUES

Cuando el año pasado se trató el presupuesto 2016 se había asignado, por ejemplo, una partida de 150 millones de pesos para “el camino de Circunvalación”, lo que supuestamente permitiría dar inicio a esa obra tan esperada en la ciudad petrolera, que alguna vez espera que deje de ser transitada por más de mil camiones por día que la atraviesan en sus puntos neurálgicos desde la mañana hasta la noche. Sin embargo, la ciudad se tragó, una vez más, “el amague”.

Ahora, según se lee en el presupuesto 2017 aprobado por la Cámara de Diputados, hay también algunas partidas asignadas para ese viejo reclamo, que de todos modos no tiene ni siquiera el proyecto realizado, por lo que no hay posibilidades de que vaya a iniciarse el año próximo.

Sin embargo, se asientan dos partidas, por un total de 11,5 millones de pesos, que es una forma de dar cabida a la previsión de que durante 2017 al menos se convoque a la elaboración del ante proyecto.

Por los mismos motivos, no parece haber mucho margen para el optimismo cuando se lee en la planilla de obras (por un total de 49 correspondientes a la provincia de Chubut) la asignación de 100 millones de pesos para la construcción de una planta de tratamiento cloacal en Comodoro Rivadavia.

Es un indicador positivo, que posibilitaría comenzar con la instalación de un módulo de baja escala, considerando que para frenar el impacto de los más de 70.000 metros cúbicos de cloaca cruda que cada día se arrojan al mar debe tener hoy un costo largamente superior a los 1.000 millones de pesos.

¿Será esta vez el inicio de un avance concreto para esta obra tan necesaria? O, a riesgo de estar “dibujado”, seguirá el mismo camino que (valga la redundancia) el camino de circunvalación?

LA PLANILLA

En igual sentido, es extraño observar que en la planilla que tuvieron a su vista los diputados nacionales al momento de expresar su voto no figuran obras vinculadas a los aeropuertos, pese a que la mayoría de las que sí se consigna se vinculan al Ministerio de Transporte.

¿Es posible que esos proyectos queden consignados en otras planillas? Seguramente sí, habida cuenta de que incluso ya se anunció oficialmente el inicio de obras durante este año en el aeropuerto de Comodoro.

Tampoco figura el Estadio del Centenario, aunque desde áreas municipales se dice que las partidas están garantizadas, como ampliación de presupuestos anteriores.

En cuanto a obras de envergadura, la más importante que se detalla entre los proyectos con incidenciaen ejercicios futuros es la de riego en la meseta intermedia, con 675 millones de pesos; esa partida representa casi la mitad de las obras previstas para la provincia el año próximo (1.581 millones de pesos, sin contar lo inherente a Viviendas), de un total estimado en más de 5.000 millones al finalizar el proyecto. Y otra vez cabe la pregunta: ¿comenzará esa obra en 2017?

Sería interesante tomar esta incompleta reseña como un pequeño juego, cuyo resultado exige paciencia: hay que esperar hasta fines del año próximo.

Podremos entonces cotejar, a fines de 2017, cuáles proyectos tuvieron algún tipo de avance en la provincia: la planta de tratamiento de cloacas de Comodoro; el ante proyecto del camino de circunvalación; la ampliación de los aeropuertos de Esquel, Trelew y Comodoro; la ampliación de los puertos; la regulación de las aguas del río Senguer (si es que aparecen fondos de otra partida presupuestaria que hasta aquí se ha ignorado); o el proyecto de riego en la meseta intermedia.

Algunos tendrán algún viso de concreción: todo lo demás habrá quedado escrito en el agua habitualmente escasa de estas latitudes.