La dinámica de la política vuelve posible lo que horas antes parecía impensado: en este caso, nadie podía imaginarse un encuentro entre los últimos dos rivales a la gobernación, que hace dos años protagonizaron una áspera campaña que dejó secuelas y que no hablaban hace mucho tiempo. Pero a pesar de todos los pronósticos, la cumbre ocurrió el último domingo por la mañana, en Comodoro Rivadavia: el gobernador Mariano Arcioni y el presidente del PJ, Carlos Linares, mantuvieron una reunión a solas, absolutamente “top secret”.

Seguramente, como tantas otras veces, la información va a ser desmentida públicamente. Incluso desde el entorno de ambos protagonistas negaron este dato a ADNSUR, pero eso vuelve la noticia aún más interesante. Dos pesos pesados de la política local que se encontraron a solas, algo que ninguno de los dos quiere que se sepa, lo que vuelve la cosa mucho más trascendente todavía.

En realidad, se supone que tanto secreto obedece a cómo va a ser recibida la noticia en otros actores de la política local. Esto ya ocurrió cuando esta agencia publicó otros dos encuentros que se llevaron a cabo en Comodoro Rivadavia hace dos meses, y que diversos protagonistas en un primer momento negaron a muerte, y que después el tiempo demostró que fueron tal como habían sido descriptos desde este espacio.

Lo que ocurre es que hay quienes niegan públicamente una información, pero que la reconocen hacia adentro, a sus más íntimos y cercanos. Y muchas veces hay observadores que se dan cuenta de los movimientos, más si todo ocurre en un lugar público, como es el ámbito de la residencia oficial del gobernador de la provincia en Comodoro Rivadavia, la ciudad que hoy es un “hervidero” en medio de la interna que viven los distintos partidos políticos en un año electoral, especialmente el Partido Justicialista.

Corren todo tipo de rumores por estos días, versiones que diferentes actores llevan y traen. Y es cuestión de estar con la oreja parada, y después hacer un trabajo de chequeo y contra chequeo. ADNSUR ha demostrado que cada vez que dio una información de este tipo, es porque estaba ultra verificada desde diferentes ángulos. Y esta no es la excepción: hubo reunión, y hay versiones de temas charlados; como por ejemplo, la interna del justicialismo, la necesidad de un acuerdo para cubrir las vacantes del Superior Tribunal de Justicia, y muy probablemente, la cuestión de la minería.

La calificación de “sorpresivo” para este encuentro tiene una fundamentación, y es la pésima relación que venían manteniendo Arcioni y Linares desde hace un par de años, en los que el diálogo fue inexistente. Esto obedeció a las “huellas” que dejó la campaña a la gobernación de 2019, de las que el último miércoles se cumplieron dos años del cómodo triunfo electoral de Arcioni, que incluso había superado a Linares en la propia ciudad petrolera.

Muchas cosas fuertes dichas por ambas partes en este lapso, durísimas críticas que se habían tornado indigeribles de un lado y del otro, y una cuestión de “piel” que los volvía casi enemigos.  Pero lo dicho en un comienzo de la nota: los vaivenes de la política, el cambio de escenario en la interna del PJ, la aparición de figuras rivales en común, fue toda una sumatoria que llevó a que ambos depusieran su nivel de bronca, bajaran los decibeles, y hayan aceptado sentarse a tomar un desayuno juntos.