COMODORO RIVADAVIA (Por Raúl Figueroa / Especial para ADNSUR) - El índice de incobrabilidad del Banco Chubut creció en más del doble entre diciembre de 2015 y el mismo mes de 2014, lo que sería otro indicador del impacto de la crisis petrolera en la cuenca San Jorge, considerando que más de la mitad del movimiento crediticio de la entidad bancaria provincial se genera en relación a las empresas de servicios petroleros radicadas en Comodoro Rivadavia. En efecto, en ese período el índice creció desde 2,2 a 5,2. En dicho índice no se consideran refinanciaciones ni ampliaciones de descubiertos, que es otra modalidad a la que apelan las empresas de la región en aras de conseguir algo de oxígeno financiero.

El Ministerio de Hidrocarburos de Chubut sigue aplicando distintos instrumentos de medición y seguimiento de los efectos de la crisis petrolera. Entre estos, los técnicos del organismo provincial observan con preocupación la evolución de los resultados del Banco del Chubut, que es un termómetro preciso sobre el clima de negocios en la provincia y particularmente en la región.

En efecto, la cartera de créditos morosos, que en diciembre de 2014 representaba 2,2% del total, saltó en diciembre de 2015 a 5,2%: es decir que la incidencia de los créditos incobrables, sobre el total de préstamos colocados, más que se duplicaron en dicho período. Si bien se trata de una medición para la institución bancaria en todo el ámbito provincial, el Lic. Alejandro Jones –quien se desempeña como asesor del Ministerio de Hidrocarburos- advierte en una entrevista exclusiva con ADNSur que más del 60% del movimiento bancario proviene de la plaza comodorense, por lo que dicho aumento de incobrables bien puede leerse como otro indicador del impacto de la crisis.

Estos indicadores podrían empeorar en la primera mitad del año en curso. La preocupación por el sector de las pymes ha sido también advertida desde el sindicato Petrolero, al plantear que los efectos de la parada de equipos de perforación y work over desde diciembre último afectó seriamente la facturación de las empresas del sector.

En ese período, la perforación de pozos cayó drásticamente, mientras que la producción registra una caída del 10% en enero de 2016, comparado contra enero de 2015. En febrero de 2016, lejos de mejorar la situación empeoró, al caer un 16,5% en relación al primer mes del año, con una consiguiente disminución de regalías, equivalente a alrededor de 75 millones de pesos.