CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - La Cámara de Apelaciones de la Ciudad de Buenos Aires ordenó este domingo al gobierno porteño garantizar las clases presenciales, en detrimento del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) publicado por el Gobierno nacional tras el anuncio presidencial del último viernes.

En un fallo unánime por parte del Tribunal, la Cámara decidió resolver a favor de mantener las clases presenciales luego de varias apelaciones presentadas en relación a las medidas que alcanzaban a 2.359 unidades educativas que agrupan a una población de 600.000 alumnos en la capital nacional.

Un dato no menor es que el Gobierno nacional no forma parte del expediente, por lo que no podrá apelar la decisión del tribunal.

Tras la cadena nacional brindada sobre el final de la semana por parte de Alberto Fernández varias habían sido las voces en rechazo al DNU, entre las que se destacaban, además de la del Gobierno de la Ciudad, las de  fundaciones, ONG y grupos de padres que se movilizaron en el territorio autónomo y frente a la Quinta de Olivos para protestar por la medida.

Durante la mañana la fiscal ante la Cámara de Apelaciones de la Ciudad, Karina Cichero, había dictaminado en favor del pedido de las Organizaciones No Gubernamentales para mantener las escuelas abiertas pese a la decisión de Nación, y más tarde la Sala IV de Apelaciones porteña pidió la opinión de los fiscales previo a decidir mantener las clases presenciales.

Además, tras su reunión del sábado con el presidente, Horacio Rodríguez Larreta pidió a la Corte Suprema que declare la inconstitucionalidad del DNU, alegando que el decreto "viola la autonomía de la Ciudad e implica una virtual intervención federal porque se arroga potestades sobre competencias eminentemente locales, en salud y educación".