LA PAZ (ADNSUR) - Jeanine Añez, presidenta de facto de Bolivia desde noviembre de 2019 decidió retirar su candidatura para la presidencia del Estado Plurinacional con el objetivo de no dividir el voto opositor ante la amplia diferencia del Movimiento al Socialismo (MAS). 

Bajo la consigna "No es un sacrificio, es un honor", la dirigente que se auto declaró presidenta en una Asamblea Legislativa sin quórum se bajó de la carrera presidencial, en la que contaba con alrededor de 10% de intención de voto tras las últimas encuestas.

"Hoy dejo de lado mi candidatura a la Presidencia de Bolivia para cuidar la democracia", dijo Añez en un video subido a sus redes sociales, acompañada por su compañero de fórmula, Samuel Doria Medina.

Jeanine Añez Chavez on Twitter

En su mensaje, Añez atribuyó su renunciamiento a "ayudar a la victoria de los que no queremos la dictadura y lo hago en homenaje a la lucha que ha sostenido el pueblo boliviano para que se vaya por siempre la dictadura”. 

“Si no nos unimos, vuelve Morales. Si no nos unimos, la democracia pierde", agregó. A pocas horas de la decisión, el principal favorecido sería Carlos Mesa, dirigente de Comunidad Ciudadana que cuenta con alrededor de 26% de apoyos. 

En las últimas elecciones, donde Morales obtuvo una escasa diferencia pero que le alcanzaba para triunfar en primera vuelta y que estuvo marcada por sospechas en el recuento de votos, Mesa obtuvo más del 36% de votos. 

Evo Morales Ayma on Twitter

En la última encuesta difundida y la que aceleró la decisión de Añez, Luis Arce, el candidato del MAS, contaba con 40,3% de apoyos, cifra que le alcanzaría para ganar sin ballotage frente a los 26% de Mesa.

Más abajo que Mesa se ubica Luis Fernando Camacho, militante cívico de Santa Cruz de la Sierra y principal impulsor de las violentas manifestaciones que terminaron con el golpe de Estado a Evo Morales.