CALETA OLIVIA (ADNSUR) - El Instituto de Energía de Santa Cruz (IESC) y el Sindicato de Petroleros Privados encararon nuevas reuniones con las principales operadoras del flanco norte santacruceño para evitar despidos masivos en esa zona, “como lo venimos haciendo desde enero”, afirmó el presidente del IESC, Jaime Álvarez. La preocupación actual es la posibilidad de que se imite en Santa Cruz la decisión que tomó YPF en Neuquén, que bajó 33 equipos y generó 1.700 despidos, por lo cual ayer le dictaron la conciliación obligatoria.

En Santa Cruz no han existido despidos masivos, “sí desvinculaciones por jubilación, principalmente”, señaló Jaime Álvarez al hablar de la difícil realidad del sector y asegurar que es una “negociación constante” para lograr que las operadoras no dejen gente en la calle.

La preocupación actual es la posibilidad de que se imite en Santa Cruz la decisión que tomó YPF en Neuquén, que bajó 33 equipos y generó 1.700 despidos, por lo cual ayer le dictaron la conciliación obligatoria. “Cada equipo de perforación significa entre 80 y 90 puestos de trabajo directos e indirectos”, explicó el presidente del Instituto de Energía a La Opinión Austral.

Este martes mantuvieron un encuentro con Sinopec y está planificado hacerlo con YPF y PAE. “El planteo es que se mantengan los puestos de trabajo y no se bajen equipos”, afirmó el funcionario, aunque admitió que para aquellas petroleras que hacen refino, “les es hoy más conveniente importar crudo que comprarlo en el mercado interno, y como el Gobierno Nacional se los permite, en detrimento del autoabastecimiento, los que sufrimos las consecuencias somos las provincias petroleras y los trabajadores”.

Según detalla este miércoles ese diario santacruceño, las operadoras indican que hoy perforar “cuesta entre 2 y 3 millones de dólares, y en este escenario de retracción de venta de crudo interno no es sustentable y lamentablemente vamos inexorablemente a un escenario de precios internacionales”.

Este martes se conocieron más detalles de la propuesta de Aranguren a las petroleras, que hoy se volverán a reunir para “afinar detalles”.

El ministro de Energía propuso reducir el precio sostén a razón de un 2% mensual a partir de enero, hasta empalmar con los precios internacionales. Estima que esto sucedería allá por el mes de septiembre de 2017, en lo que consideró el funcionario nacional sería “un aterrizaje suave en el escenario global”.

Esta propuesta terminó con un gran debate. Es que la mesa estaba compuesta por firmas integradas como YPF, pero también por operadores puros como Total o sólo refinadores como Shell. Cada uno tiene una mirada distinta al respecto.

Los actores no pudieron ponerse de acuerdo y volverán a juntarse hoy miércoles en la sede del Ministerio de Energía. Las operadoras más pequeñas no fueron invitadas al cónclave.

En principio, Aranguren pretendía un empalme inmediato a los valores del Brent, pero ante las presiones ahora promueve esta “salida gradual” que asegura, hará de ancla para los precios finales de los combustibles. Algo que parece un poco incierto, toda vez que las refinadoras exigen un aumento de las naftas del orden del 17%.

Las grandes empresas piden esa ventana temporal para ajustar sus operaciones a lo que sería el nuevo precio del barril. Ayer, el Brent cotizó alrededor de los 54 dólares, con lo cual el crudo local empalmaría con el internacional con un descuento de 2 puntos porcentuales mensuales.

Pero también las empresas saben que quedarían sujetas a los vaivenes del mercado internacional, y como la propuesta del Gobierno no contempla un “piso” para el barril, existe un pedido en ese sentido.

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