A nivel nacional, Garavano indicó que “lo que se pretende es duplicar la cantidad de jueces federales en el país, con una proyección de más de 100 cargos de jueces federales”, hecho que “permitiría que haya más jueces especializados en la materia penal lo cual permitiría hacer frente al narcotráfico, corrupción y trata de personas dado que “la justicia federal hoy no tiene todas las condiciones necesarias”.

Y agregó que “forma parte de los proyectos de ley de más de cien iniciativas del ministerio. En este caso se prevé el endeudamiento de varios juzgados para que en materia penal puedan hacer frente a esto. El proyecto será enviado al Congreso y esperamos que sea antes de fin de año.  Después, el proceso requiere mínimo de un año”.

Además, cuestionó que existió un “olvido de la justicia federal en todo el país y se ven muchas consecuencias, nosotros creemos que es uno de los grandes desafíos”. Y sostuvo que “el poder ejecutivo nacional y el congreso ha generado un avance de concursos y selección de ternas como no se daba en los últimos años, por eso somos optimistas en que esto vaya avanzando cada vez más”, de hecho, “se prevén concursos más transparentes y rápidos con audiencias públicas”.

PLAN 2020

En otro orden, hizo referencia al Plan 2020 al indicar que “entendemos que hay una nueva era y quisimos romper esta cuestión de justicia militante y tratar de mirar hacia adelante y cómo generar una justicia que dé respuesta a la gente”.

Por tal motivo, “con Justicia 2020 estamos buscando una reforma que no mira al gobierno de turno sino a la gente, y será muy resistido por los mismos actores de la política y sectores que están acostumbrados a una lógica de funcionamiento. Tiene que ser un sistema de justicia cercano a la gente”.

Y remarcó que  “creemos que con el alejamiento del juez Norberto Oyarbide, esperamos que otros jueces y fiscales den un paso al costado para que otros actores puedan ofrecer un liderazgo transparente”. Y sostuvo que “la justicia tiene una deuda muy grande en la sociedad y esperamos que lo que está empezando a suceder sea un proceso de cambio”.

Además, consideró que “no hay soluciones mágicas, son procesos y la justicia es una organización bastante corporativa, conservadora que no puede cambiarse de un día por otro. Queremos un cambio serio que se vaya dando con el correr del tiempo.  Los jueces se querían alinear con los políticos de turnos y con Oyarbide hemos roto ese círculo vicioso al que estábamos acostumbrados”.

CONTRA EL NARCOTRAFICO

Por último, indicó que “uno de los grandes desafíos es el narcotráfico. Plantear en cuestión de penalización o despenalización en la práctica se contrasta. No podemos pasar de la prohibición al mercado libre. Creo que el único camino es generar una transición que nos lleve de esta penalización absurda donde todo el peso cae sobre consumidores y generar el esfuerzo entorno a las organizaciones delictivas. Y que sea una respuesta seria en término de la recuperación de las personas que caen en las adicciones”.