CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Eugenio Raúl Zaffaroni confirmó que no quiere renovar su mandato como juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH) y quedarse por seis años en el tribunal con sede en Costa Rica. Aclaró que fue su decisión no presentarse a una reelección.

“Es una decisión exclusivamente mía, en razón de que no quiero ser el ‘juez eterno’ y terminar un mandato casi a los 90 años”, sostuvo Zaffaroni y agregó que así como "un día me fui de la Corte Suprema cuando la Constitución lo marcaba, ahora debo dejar la Interamericana para que otro/a argentino/a más joven ocupe mi lugar”.

Según explicó, su decisión ya era conocida por todos sus colegas y lo conversó con el canciller Felipe Solá hace casi un año. “También lo sabe el Secretario de DDHH de la Nación y lo dije en la Comisión de DDHH del PJ”. En ese marco, afirmó, dirigió notas al presidente Alberto Fernández y a la vicepresidenta Cristina Kirchner, precisó Infobae.

Afirmó que “no tengo ningún conflicto con la Cancillería, sino que ésta procediendo conforme a lo que habíamos conversado y acordado desde hace casi un año”.

Zaffaroni cumplió hace unas semanas 81 años. Lo festejó por zoom con saludos de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, la dirigente jujeña Milagro Sala y el ex presidente de Bolivia Evo Morales. Pero también participaron la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad Elizabeth Gómez Alcorta, las interventoras de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Cristina Caamaño; y del Servicio Penitenciario, María Laura Garrigós; los camaristas de Casación Alejandro Slokar y Ana María Figueroa, la defensora general Stella Maris Martínez y la exprocuradora general Alejandra Gils Carbó.

Zaffaroni se desempeñó como ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación entre 2003 y 2014 y se retiró al cumplir 75 años para cumplir el mandato constitucional que establece esa edad límite. Al cargo en la la Corte Interamericana de Derechos Humanos, llegó en 2015 a propuesta del gobierno de Cristina Kirchner para el período 2016-2022. Su nombre ya era reconocido internacionalmente donde se destacan sus obras de criminología y sus doctorados “honoris causa” en más de 30 universidades latinoamericanas.