RAWSON (ADNSUR) - El gobernador Mariano Arcioni les adelantó el martes a la noche a un grupo de intendentes algunos detalles del plan de reestructuración del Estado provincial y el programa de reperfilamiento para extender los plazos de pago de la deuda en dólares que tiene la Provincia del Chubut, que serán anunciado este miércoles.

Tras el anuncio, ambos paquetes deberán pasar por la Legislatura, por lo que se espera que desde la semana próxima haya reuniones intensas entre integrantes del Gabinete y diputados del oficialismo y la oposición para tratar de sacar cuanto antes los temas centrales.

Lo que recién se sabrá hoy es cómo serán anunciados ambos temas. Se sabe que no habrá discurso del gobernador pero sí podría haber un comunicado anunciando los términos generales y también algún ministro del Gabinete y otros equipos técnicos dando más detalles sobre lo que se viene.

El martes a la noche, hasta la residencia del gobernador, llegaron menos intendentes de los que habían sido invitados, pero igual hubo presencia variada y entre ellos se pudo ver a Gustavo Sastre (Puerto Madryn); Oscar Currilén (El Maitén); Jorge Seitune (Tecka); Antonio Reato (Epuyén); Ariel Molina (Corcovado); y Marcelo Limarieri (Gualjaina), entre otros.

Arcioni les explicó que el plan de reestructuración del Estado tendrá dos aspectos claves: la suspensión de paritarias por seis meses y el congelamiento de los salarios de la planta política, además de la eliminación de adscripciones que generan un alto costo para el Estado.

Lo que se dejó en claro es que no se afectará la estabilidad laboral de los empleados públicos (traducido, no habrá reducciones por despidos), pero sí se acercará una propuesta a los distintos gremios para encarar un plan de retiros voluntarios.

Según el proyecto de ley 65/19, remitido por el Ejecutivo provincial a Legislatura a mediados del año pasado para pedir autorización para renegociar su deuda, Chubut afrontará este año vencimientos por 125,7 millones de dólares. El primero de esos vencimientos operará durante el mes de enero, con un total de 17 millones de dólares.

La idea es reperfilar los vencimientos para afrontar al menos la mitad de los montos programados para pagar en la primera mitad de este año.

Tal como informó ADNSUR,  una de las novedades es que hasta julio de 2020, la provincia habrá terminado de pagar el “Fideicomiso Financiero Chubut”, por el que obtuvo 150 millones de dólares hace 10 años. Para ello deberá pagar este año los últimos 13 millones de dólares que quedan de esa deuda, con vencimientos de 4,6 millones de dólares en enero; 4,3 millones en abril; y 4,3 millones de dólares en julio.

En octubre último terminó de pagar el “Bodic 1”, por 220 millones de dólares, pero todavía queda por concluir el “Bodic 2”, por otros 89 millones de dólares, que en este caso implica vencimientos por 27 millones de dólares en 2020 (5,8 millones en marzo; 5,9 millones en junio; y 5,7 millones en septiembre), mientras quedarán otros 27 millones de dólares para 2021, con lo cual se cancelará ese bono.

Claro que lo más grave está por venir: el Bocade y el Bopro se llevarán este año unos 77,5 y 12,1 millones de dólares, respectivamente, de un total de 700 millones de dólares cuyo plazo de pago se extiende hasta 2026.

El Bocade tiene vencimientos en enero, por 12,5 millones de dólares; en abril, por 12,5 millones de dólares; en julio, por 12,5 y octubre, en este caso por 39,7 millones de dólares. Del total, nada menos que 50 millones de dólares serán para cancelar intereses, mientras que sólo el saldo corresponde a una reducción de la deuda original, que fue por 650 millones de dólares.

El Bopro, en tanto, contempla vencimientos del orden de los 3 millones de dólares, en los mismos meses que su hermano menor, aunque en este caso por un monto originalmente inferior, de “solamente” 50 millones de dólares.

Por eso el apuro y la necesidad que tiene el Gobierno de reprogramar estos vencimientos, reprogramando pagos para dentro de dos o tres años, que hoy podría tener algún nivel de detalle importante, además de conocer los nombres de los agentes financieros que trabajarán junto a la Provincia para tratar de convencer a los acreedores que el reperfilamiento es la mejor opción, antes que un posible default de algunos de los bonos.