RAWSON (ADNSUR) - El audio viral de la diputada trelewense Leila Lloyd Jones en el que afirma que hubo diputados que cobraron $ 10 millones para votar a favor de la minería, generó un escándalo sin precedentes en la Legislatura, y por estas horas los teléfonos arden evaluando los pasos a seguir. Hubo diputados que aseguraron a esta agencia que están trabajando con sus abogados en presentaciones colectivas ante el Ministerio Público Fiscal para vindicarse, y obligar a que la diputada deba ir a ratificar sus afirmaciones. Al parecer la cuestión tendrá consecuencias en las próximas sesiones, donde ya se habla de retirarla de la Vicepresidencia 1° que hoy ocupa y hay quienes están haciendo números para ver si se obtienen 18 votos para suspenderla y hasta expulsarla de la Cámara.

El enorme lío se desató en estas horas luego de que se viralizó ayer un audio, que evidentemente lo hizo circular alguno de los diputados del interbloque que junto al vicegobernador Ricardo Sastre integran un grupo de Whatsapp, donde Lloyd Jones expresó la frase en la que afirma que los manifestantes vayan a pedir trabajo a los diputados que cobraron $ 10 millones por votar a favor del proyecto de zonificación minera, el 128/20 que aguarda tratamiento en la comisión de Recursos Naturales.

El tema generó tal nivel de enojo, que hoy los diputados dan por descontado que va a haber consecuencias porque “nos manchó a todos, nos dejó pegados sin ninguna prueba”. La primera represalia se vivió ayer, cuando todos los integrantes del grupo de Whatsapp se retiraron y la dejaron sola, y según se cuenta, cuando la diputada quiso llamar a cada uno para pedir disculpas, habría recibido una serie de respuestas irreproducibles y nada halagadoras.

Uno de los legisladores que habló con ADNSUR hace instantes dijo “estoy en el estudio de mi abogado y vamos a ser varios los que vamos a ir a la fiscalía por este tema”. Se sospecha que al menos los tres diputados sastristas (Xenia Gabella, Miguel Antín y Martiela Williams), así como los trelewenses Ángel Chiquichano y Gabriela De Lucía, estarían haciendo una presentación colectiva contra Lloyd Jones. No se suman a ese grupo por el momento José Giménez, Zulema Andén y Rossana Artero, quienes completan el interbloque.

Pero se cree que en el bloque arcionista también se harían presentaciones judiciales y según trascendió, ya se estaría hablando entre el gobernador Mariano Arcioni y el vicegobernador Ricardo Sastre, de un acuerdo para que en las próximas sesiones se vote una nueva integración de las autoridades de la Cámara, en la que otro legislador reemplace a Lloyd Jones.

Más aún, los diputados más “calientes”, aseguran que no habría que descartar algún tipo de sanción de todos los colegas diputados, algo que está previsto por la Constitución del Chubut en su artículo 134, donde se expresa que “con el voto de los dos tercios del total de sus miembros, puede corregir y aun excluir de su seno, a cualquiera de ellos, por desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones o por indignidad y removerlos por inhabilidad física o moral sobreviniente a su incorporación”.

Esto está ampliado en el Reglamento Interno de la Cámara, que en su capítulo titulado “SUSPENSIÓN O SEPARACIÓN”, expresa en su artículo 13° que “para adoptar cualquiera de las resoluciones previstas en el artículo 134, inciso 1), segunda y tercera parte, de la Constitución de la Provincia, la Legislatura citará en forma especial al Diputado acusado o renunciante, telegráficamente o por fax, con tres días de anticipación como mínimo; y, por dos tercios de votos de sus miembros presentes, dispondrá la medida correctiva de apercibimiento, suspensión o exclusión de su seno”.

No se sabe por estas horas si la calentura llegará a tal nivel, ya que hay quienes le darían la oportunidad a la diputada de retractarse y pedir disculpas en público, para que la sangre no llegue al río. Pero el escándalo tiene ribetes nacionales y es probable que tenga mayor difusión en medios masivos fuera de la provincia, lo que desataría un escándalo aún mayor, de proporciones aún imprevistas.