BUENOS AIRES - La industria alimenticia trabaja al límite de su capacidad operativa en un contexto de fuertes subas de costos y desfasajes con las actualizaciones en los precios al consumidor y, según advirtieron cámaras empresarias del sector, “podría haber desabastecimiento” si no se corrige la situación. En la provincia de Buenos Aires ya se registran faltantes de insumos.

El estado de situación fue comunicado por Cámara de la Industria Aceitera (CIARA), la Unión de Industriales Fideeros (UIFRA) y la Federación Argentina de Supermercados (FASA) a través de cartas que enviaron al ministerio de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, en las que reclaman un “ordenamiento de precios y costos”, según indicó la Agencia NA.

Si bien las entidades empresarias aludieron en especial al sector alimenticio, también aseguraron que se registran dificultades en bebidas y artículos de limpieza y tocador, debido a que en las góndolas se empiezan a notar algunos faltantes de esos productos

El ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, Augusto Costa, reconoció que recibieron denuncias por “insumos que no se están entregando” pero aclaró que no se trata de una “una situación generalizada”.

De acuerdo con los datos indicados por CIARA, mientras que la suba de costos en el sector de aceites envasados alcanzó el 65%, el aumento de precios permitido en julio fue de solo el 4% y en octubre de otro 5%. "Semejante distorsión entre costos y precios hace que la industria se encuentre operando a pérdida, causando irreparables perjuicios económicos para cada una de las compañías que abastecen el mercado”, indicó la entidad.

Por su parte, UIFRA destacó la “decisión de establecer Precios Máximos frente al inicio de la crisis sanitaria”, pero advirtió que "tras ocho meses de estricto congelamiento de precios y suba sostenida de costos, estamos al límite de capacidad operativa”.

Como ejemplo, mencionó que para el sector de harinas hubo subas de costos de hasta 44% desde marzo último, lo mismo que sucedió en el caso del trigo.

En este escenario, la entidad empresaria advirtió que “se pone en juego el normal abastecimiento y las fuentes de trabajo” y pidió terminar “con urgencia con los Precios Máximos y convocar a las empresas del sector para arribar a los acuerdos necesarios que garanticen un ordenamiento de precios y costos”.

Desde el sector supermercadista, FASA alertó que esta situación “se va a ir agravando si no modifican los precios máximos", debido que "la industria tiene muchos problemas para cumplirlos”. Según datos de la entidad, los productos con mayores dificultades son el aceite y la harina.