Tras reunirse con el presidente Alberto Fernández, Javier Madanes Quintanilla dialogó con ADNSUR para informar que hubo un principio de acuerdo en temas vinculados a la puesta en producción al 100 por ciento de la planta de aluminio en Puerto Madryn, lo que garantiza 600 puestos de trabajo en esa ciudad chubutense, al tiempo que se abrió una proyección de inversiones en el orden de los 1.000 millones de dólares.

“Hay una suerte de listado de temas a los cuales vamos asignando prioridades –dijo el titular de ALUAR, en contacto con esta agencia-. Lo primero es restablecer la operación de la planta de Puerto Madryn al 100 por ciento. En paralelo, lanzar un módulo de inversiones en parque eólico y empezar a trabajar en la construcción de una segunda línea de conexión Choele Choel-Puerto Madryn. Una vez asegurado ese paso, hacer una extensión adicional del parque eólico, por lo que estamos hablando de inversiones por más de 1.000 millones de dólares”.

Para el ejecutivo, lo sustancial del diálogo con el presidente Fernández resulta en un acuerdo de “sustentabilidad energética”, a partir de lo cual se podrá recuperar la normalidad de la planta en los próximos 120 ó 180 días, ya que estaba trabajando a un 75 por ciento de su capacidad.

En concreto, se acordó que no habrá modificaciones ni sobre cargos en la tarifa eléctrica con la que se abastece ALUAR desde la central hidroeléctrica Futaleufú, al menos hasta el año 2025, ya que la aplicación de algunos sobrecostos dispuestos por las autoridades regulatorias implicaban un riesgo para la sustentabilidad económica de una parte de la producción de aluminio.

El presidente de ALUAR se reunió con Alberto Fernández y acordaron la normalización de la planta

“No era un problema la tarifa porque tenemos un contrato vigente, aunque a partir de 2011 se estableció una serie de restricciones y cuestionamientos que se fueron exceptuando cada 180 días, o cada un año, pero el punto en discusión era no tener la sorpresa de un cuestionamiento posterior”, señaló el líder empresario, dando por superado uno de los riesgos que implicaban “una espada de Damocles para la producción y los puestos de trabajo”.  

“La pandemia marcó algunos hechos que se dieron, no por decisión nuestra, sino por restricciones sanitarias, como la reducción de la capacidad de la planta se debió aplicar para reducir la concurrencia de trabajadores –detalló-. Después hubo que volver a crecer, pero dijimos que volver a poner la planta a full requería al menos tener un horizonte hasta el año 2025: es lo que discutimos y hemos convenido. El Estado nos ha pedido que ratifiquemos nuestra vocación inversora y es lo que nosotros también hicimos”.

Respecto de los plazos de normalización de la planta, indicó que “ahora se abre la redacción final del acuerdo, que esperamos se dé en un plazo muy breve y a partir de ahí comenzar a normalizar la planta, que estimo no será más de 120 ó 180 días. Lo significativo del encuentro, me parece, es el compromiso conjunto entre el Estado y la empresa con su vocación de invertir”.

Vencimiento de la concesión de Futaleufú en 2025

En relación al próximo vencimiento de la concesión del complejo hidroeléctrico Futaleufú, Madanes Quintanilla expresó que la compañía “sigue pensando que es un proyecto integral, que se construyó para asegurar la sustentabilidad eléctrica de la planta de Puerto Madryn. Quién lo opera, si es una concesión de determinada característica u otra, es un tema secundario: cuál es el modelo de contrato a partir de 2025 es un tema a conversar. Nosotros insistimos en que debe haber una sustentabilidad del sistema de suministro eléctrico, que va cerrado en partes, por hidro electricidad, por energía eólica que irá creciendo proporcionalmente y por generación térmica. Asegurada esa matriz, ALUAR es una empresa absolutamente competitiva a nivel internacional y vamos a defender esa ecuación, esos puestos de trabajo y la vocación inversora”.