BUENOS AIRES - Luego de reunirse con Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta, el presidente Alberto Fernández advirtió este jueves que evalúa que las fuerzas de seguridad salgan a la calle "para disipar a la gente" ante el aumento de contagios de coronavirus y anticipó que harán un "seguimiento semanal" de la situación.

"Tomamos la decisión de volver a juntarnos la semana que viene, hacer un seguimiento semanal, dejar pasar el 31. Y si vemos que la situación no afloja y el relajamiento sigue, ver cómo las fuerzas de seguridad empiezan a actuar en las calles para disipar a la gente y para impedir que esas aglomeraciones ocurran", aseguró.

En declaraciones a Radio 10, el mandatario aseguró que con Larreta y Kicillof tienen la sensación de que "diciembre fue un mes de mucho relajamiento que llevó a reuniones sociales y que posibilitó que hubieran marchas en Buenos Aires, por distintos motivos", y mostró preocupación con lo que, dijo, vio en la noche del 24 de diciembre.

"Chicos jóvenes que se reúnen en las plazas sin barbijos, con música a todo lo que da, y como tienen los boliches cerrados, terminan en las plazas hacinados. Y la existencia de las fiestas clandestinas que se promueven por las redes sociales. Todo eso es caldo de cultivo para el virus y es algo a lo que le tenemos que prestar atención porque es algo muy peligroso", subrayó.

El Presidente aseguró que, “si el relajamiento sigue, las fuerzas de seguridad saldrán a la calle para disipar a la gente”

El claro aumento de casos de coronavirus de las últimas semanas volvió a juntar a Fernández con Kicillof y Larreta, que se reunieron en la tarde del miércoles en Olivos. Allí, analizaron la posibilidad de retomar algunas restricciones en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) si los casos positivos siguen en aumento.

Los más de 4.000 contagios diarios en en la Provincia y los más de mil en la Ciudad, que se registraron el martes y el miércoles, sirvieron para revitalizar el diálogo. El encuentro en la residencia de Olivos se gestó este mismo viernes. Comenzó a las 16 y duró poco más de 25 minutos. Fernández, Kicillof y Rodríguez Larreta compartieron el diagnóstico de preocupación y señalaron la necesidad de que la sociedad extreme cuidados.

Durante la extensa entrevista, Fernández también habló de la llegada de las vacunas a la Argentina, volvió a explicar por qué el Gobierno aún no alcanzó un acuerdo con Pfizer y cuestionó a quienes ponen reparos por la Sputnik V desarrollada por Rusia, de la que ya llegaron 300 mil dosis al país.

El Presidente aseguró que la vacuna de Pfizer "tiene problemas logísticos de traslados complicadísimos" y que ese laboratorio "pide tantas prevenciones como nadie ha pedido para garantizar su inmunidad ante el eventual fracaso y esa es la vacuna que me exigen que traiga".

"Voy a seguir las negociaciones, pero llama la atención cómo es la historia. No es que la Argentina no ha querido, es que Pfizer desde Estados Unidos han puestos tantas prevenciones para limitar su responsabilidad que me terminan exigiendo cosas que ninguna otra vacuna me ha exigido. Y resulta que esa parece ser la más segura. Es difícil de entender", apuntó.

Y siguió: "No entiendo por qué tan duros, tan severos con la vacuna de Gamaleya, a la que llaman vacuna rusa adrede. Ahora de repente han puesto en tela de juicio a la ANMAT. En el fondo lo único que intentan es generar desaliento con todo. Quieren un pueblo de brazos caídos".