La novela del transporte

Históricamente el transporte público de Comodoro ha sido objeto de controversias y relaciones tormentosas entre el municipio y la empresa concesionaria, en un vínculo contractual que a lo largo de las décadas ha estado cruzada por demandas judiciales y hasta en algún momento, a principios de la década del 90, derivó en un juicio y condena, posteriormente revocada, a un ex intendente comodorense. Pero para evitar un juego de arqueología, volvamos al presente.

El Poder entre Bambalinas: un mundo de 20 asientos recargado

El fin del contrato que regía hasta el 31 de marzo último, que entró en período de prórroga hasta el 30 de septiembre, no estaría exenta de reabrir capítulos de litigio. En efecto, habría surgido una controversia que por ahora no derivó al carril judicial, pero no se descarta. Según pudo saber esta columna, Patagonia Argentina remitió una carta documento al municipio, en reclamo de que todavía tendría derecho a una prórroga de dos años de contrato, rechazando la caducidad y la apertura de un nuevo proceso licitatorio que ha puesto en marcha el gobierno municipal.

Por ahora, la carta documento ha sido rechazada. “No está judicializado, no sabemos si lo van a hacer más adelante”, se sinceró una fuente del Ejecutivo municipal. “Nosotros estamos tranquilos y sabemos que esa prórroga que reclaman, por dos años, no corresponde en este contrato”. ¿Habrá otra novela de  juicios millonarios contra el Estado municipal?

Copy - paste de grandes ideas

El tema transporte también provocó cruces entre el Ejecutivo municipal y el concejal opositor Tomás Buffa, con quien desde el PJ hacen fila para “pelearlo”. El edil radical salió a decir que hizo una encuesta por redes sociales para conocer la opinión de los usuarios y preparar un informe para el Ejecutivo. Casualidades o no, desde el Ejecutivo habían lanzado también una encuesta, semanas atrás, para que los usuarios vertieran, también, sugerencias sobre el transporte. “Escucha la entrevistas que damos sobre el tema y sale detrás a anunciar como si fueran ideas propias”, bramaron desde el municipio. Al parecer, las grandes ideas pueden inspirar a mucha gente, al mismo tiempo…

La sarasa de la sarasa

En la última sesión del Concejo Deliberante de Comodoro hubo chispeantes cruces protagonizados por el concejal Gustavo Reyes y sus pares de la UCR, con el ya clásico cruce, otra vez, con Tomás Buffa, presidente de Juntos por el Cambio. El radical había cuestionado el uso de fondos municipales para escuelas de la ciudad, a lo que Reyes respondió con su habitual recordatorio de que el edil opositor llegó no hace mucho tiempo desde Córdoba, para acusarlo de desconocer la realidad comodorense.

El Poder entre Bambalinas: un mundo de 20 asientos recargado

Esta vez, el edil justicialista redobló la chicana y “se le cayó el DNI”, al comparar a su rival con un cómico desaparecido hace varias décadas: “Parece Fidel Pintos, pura sarasa, porque no conoce la historia de Comodoro y sólo habla cosas que le cuentan a él”, disparó Reyes, en alusión a un personaje supo hacer reír desde las pantallas blanco y negro de la década del 60.

El placar de los recuerdos

Reyes también hizo algo de ‘arqueología’ política, al recordar que la ordenanza que reglamentó el Fondo Educativo Municipal (FAEM) fue impulsada por el bloque justicialista hace 20 años, cuando el intendente Jorge Aubía (1999-2003) vetó esa norma, recodando que el radicalismo estaba en contra de esa partida. De paso, recordó que en aquellos años el bloque del PJ tenia una integrante que hoy pertenece a la oposición: “De ese bloque del PJ, proyecto peronista si los hay, formaba parte Digna Hernando”, recordó el edil, en alusión a la concejal que hoy ocupa la banca que dejó Ana Clara Romero, en el bloque de Juntos por el Cambio.

Qué pasó con los fondos para el agua

A su turno, Digna Hernando “facturó” la actitud de diputados provinciales de la zona sur que votaron en contra del pedido de informes que se impulsó en Legislatura para conocer qué pasó con los fondos de la emergencia hídrica, con la que se debían adquirir bombas adicionales para sanear la baja del lago Musters, que dejó fuera de servicio uno de los ductos que abastecen a la ciudad.

Hernando mencionó en esa lista a Juan Horacio Pais, Carlos Gómez, Mary Cativa y Rody Ingram, quizás olvidando que este último se radicó, hace ya tiempo, en Rawson, donde incluso aspira a candidatearse a la intendencia, según se cuenta desde allá. A todo esto, los fondos de las bombas fueron objeto de un reciente anuncio del gobierno provincial, gacetilla de prensa mediante, pero la plata, en concreto, no llegó. En ese plano, coincidió con la línea planteada por la concejal Natalia Guerreiro (FDT), que hizo un fuerte reclamo al gobierno provincial para que active las medidas necesarias, tanto en el corto plazo como en lo que refiere a los proyectos de fondos, entre los que se cuenta el azud del Lago Fontana. Mientras todo eso se concreta, a seguir prendiendo velas para ver si llueve.

Las cámaras y el estadio

Lo que había desatado la réplica de Reyes había sido el cuestionamiento de Buffa al hecho de que la entrega de fondos para escuelas se haya realizado como “un acto político”, en referencia a las partidas destinadas para reparación de escuelas, luego de que se decidiera suspender los festejos del Aniversario de la ciudad para destinar a esa finalidad.

Buffa también criticó la aplicación de las fotomultas, sobre todo en relación a la falta de información sobre el tipo de cámaras, el contrato realizado y otros detalles. “Nuevamente, el Concejo Deliberante pierde parte de sus funciones para delegarlas al Ejecutivo. Transparencia no es tener una resolución que lo diga, sino mostrarla”, planteó el edil opositor. En la arremetida, el concejal también cuestionó la obra del Estadio del Centenario: “Falta un holograma de Maradona diciendo que se tiene que terminar la obra”, ironizó, al tiempo que advirtió que aún no se conformó la comisión de seguimiento que fue anunciada para verificar los avances de la obra.

¿La pipa de la paz?

Dos protagonistas de la política chubutense habían quedado muy alejados tras el traumático mes de diciembre y el tratamiento de la zonificación minera, que derivó en los destrozos de la capital provincial. Luego de  aquellos sucesos, el intendente capitalino Damián Biss y el gobernador Mariano Arcioni habían cortado el diálogo, recelosos por lo ocurrido, luego de haber transitado una especie de alianza política que dio buenos réditos a ambas partes.

Según se cuenta en los pasillos, la rotura del diálogo podría haber empezado a recomponerse durante un almuerzo el último lunes, en la residencia oficial del mandatario provincial, donde pudieron aclarar posiciones y expresar sus visiones sobre los desafortunados hechos del 16 de diciembre. Según se pudo saber, ambos funcionarios habrían acordado volver a mantener un trabajo conjunto para apuntalar al agenda institucional de ambas gestiones, dejando de lado los recelos y desconfianzas que habían provocado aquellos sucesos.

Si no los retó, se pareció bastante a un reto

Como era previsible, el discurso del presidente del Superior Tribunal de Justicia ante la Legislatura cayó muy mal en no pocos diputados provinciales, en su reclamo para que se apruebe el presupuesto del Poder Judicial. Lo que a todas luces pareció un “reto”, aunque después el propio ministro dijo que “no soy nadie para retar a los diputados, porque somos pares como integrantes de poderes del Estado”, generó nuevas rispideces, ya que algunos dicen que si podía esperarse una reunión a corto plazo para tratar el tema, ese encuentro quedaría por ahora en suspenso.

En cualquier caso, las posiciones no son unánimes. Hay quienes advierten desde el Ejecutivo que no es necesaria la aprobación del presupuesto, porque los fondos destinados a sueldos de jueces, fiscales y defensores, además de empleados, ya está incluida en el presupuesto provincial que aprobó la Legislatura sobre fines del año pasado. Lo que sí se vería afectado, o demorado, es la liberación de partidas especiales para obras a realizar en edificios judiciales.

Un poco de afecto, después de tantos golpes

Sebastián de la Vallina, ex secretario de Obras Públicas de Adrián Maderna, quien era concejal de Trelew y renunció a su cargo para asumir en el Ejecutivo municipal, hasta que renunció luego de dos palizas (literales, no políticas), estuvo presente en la asunción del nuevo ministro de Seguridad de la Provincia, Miguel Castro.

Parece que después de las trompadas que ligó, en distintos momentos de su gestión, por parte de un dirigente de la UOCRA  y de un ex asesor de la Legislatura, De la Vallina disfrutó un poco de afecto entre amigos, como lo refleja la imagen captada por ADNSUR en aquel acto institucional. Parece que Sebastián se acerca hacia un nuevo desafío en su carrera política, ya que son muchas las voces que lo señalan como próximo a asumir un cargo en el gabinete provincial, muy probablemente en la Subsecretaría de Servicios Públicos de la provincia.

El Poder entre Bambalinas: un mundo de 20 asientos recargado

Banco Nación, gerencia de Trelew. Tercer acto

El cierre inminente de la gerencia zonal del Banco Nación en Trelew hizo que las fuerzas vivas de la ciudad se encolumnaran detrás del senador del Frente de Todos, Carlos Linares, quien golpeó todas las puertas en Buenos Aires y consiguió que revirtieran (¿o prorroguen?) una decisión que parecía imposible. Linares se reunió en Buenos Aires con el presidente del Banco Nación, Eduardo Hecker y lo llevó al intendente, Adrián Maderna, que fue quien dio la buena nueva: “La gerencia se queda en Trelew”.

Las gestiones de Linares y Maderna, quienes se pusieron al frente del reclamo de los empresarios y comerciantes del Valle, se convirtieron en una cruzada por una ciudad que sufre el desempleo y el cierre de fábricas. La historia del Banco Nación en Trelew tendría un tercer acto con final abierto. Después de cantar victoria, hay empresarios que ahora se miran entre ellos y empiezan a preguntarse si la gerencia zonal en verdad se va a quedar en la ciudad.

El Poder entre Bambalinas: un mundo de 20 asientos recargado

Resulta que la semana pasada comenzó a circular una versión que el Banco Nación pondría un centro Pyme en Trelew, a través del cual se podrán gestionar créditos. No fueron pocos los empresarios que empezaron a dudar de que el centro Pyme no tenga otro objeto que remplazar a la gerencia zonal.

Hasta ahora sólo es una cuestión semántica. Pero algunos empresarios ya se atajan y dejan en claro: “No es lo mismo un centro Pyme que una gerencia zonal”. Las dudas se fundan en que la decisión del Banco Nación de quitar la gerencia de Trelew y que la absorbiera Comodoro, parecería irreversible. Final abierto.

El último cuadro de Das Neves

El último cuadro de Mario Das Neves que queda en el Concejo Deliberante de Trelew sobrevive junto con las imágenes de Juan Domingo Perón y de Evita en el despacho de la concejala Olga Godoy, quien se asume como “Dasnevista de ley” y elude los debates de Chubut Somos Todos, casi como esquiva con astucia las pujas internas por el poder.

El Poder entre Bambalinas: un mundo de 20 asientos recargado

Olga Godoy recibió del presidente del Concejo, Juan Aguilar, el mejor regalo que alguien le podía dar: un cuadro de Das Neves en un sobre de papel madera con el marco dañado. La edil tenía un cuadro pequeño del tres veces gobernador en su oficina y a lo remplazó por el retrato más grande, que lo colocó junto al de Perón y Evita.

No se sabe por qué –Olga Godoy no preguntó, quizá por pudor- el cuadro había sido confinado a un depósito del Concejo Deliberante, donde van a parar los papeles que se queman. El marco del cuadro está dañado y Godoy –medio en broma, medio en serio- prefiere no hacer ninguna conjetura de qué fue lo que pasó en el medio.

En el plano simbólico, Olga Godoy asume que el cuadro de Das Neves seguramente se lo habrá olvidado por algún “desmemoriado”, ahora que los retratos del ex gobernador fallecido ya no se ven en los despachos. Lo que le importa a Olga Godoy es que el cuadro de Das Neves está ahí junto con Perón y Evita en su oficina. Por supuesto, cuando termine el mandato tiene pensado bajarlo y colgarlo en el living de su casa. No vaya a ser que el cuadro termine otra vez en el depósito.

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