COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Al igual que en 2017 y 2015, el Partido Justicialista resultó la fuerza electoral más votada en las PASO de la provincia de Chubut, ya que entre los tres candidatos que participaron de la interna totalizan más de 104.000 votos (restando escrutar sólo 23 mesas), contra los 96.608 del gobernador Mariano Arcioni. El desafío del justicialismo, de cara a la elección general del 9 de junio, será evitar la dispersión de votos, como ocurrió en las elecciones anteriores.

Con más del 98% de las mesas escrutadas, el gobernador Arcioni obtiene casi el 32% de los votos, mientras que el justicialismo se ubica en un 32%. Ese número resulta de sumar los 3 candidatos que participaron de la interna justicialista: Carlos Linares, con 50.386 sufragios, equivalentes al 16,6% del total; Gustavo Mac Karth, con 38.837 votos, es decir un 12,8%. Y Omar Burgoa, con 10.974 y 3,62%, totalizan algo más de 100.000 votos y 33% del electorado.

Observando lo ocurrido entre las PASO y las generales anteriores, puede proyectarse que en la general habrá una polarización entre los dos candidatos individualmente más votados, con un incremento de votos para cada uno, que en las instancias anteriores se dio en forma proporcional en relación al resultado primario.

Al mismo tiempo, las experiencias recientes del justicialismo reflejan que el partido no logró mantener la masa de votos de las primarias, siendo el caso más claro el de las elecciones legislativas de 2017, cuando perdió –como consecuencia de una interna que había dejado muchas heridas abiertas- alrededor de 30.000 votos entre una elección y otra.

La chance en esta  oportunidad para el PJ es, precisamente, el escenario contrario al anterior: la interna transcurrió de un modo muy diferente, con muestras de convivencia entre todos los sectores, además del hecho de que la lista de diputados provinciales quedará integrada por representantes de los 3 sectores que estuvieron en pugna.