COMODORO RIVADAVIA (Por Raúl Figueroa / Especial para ADNSUR) - Si la cuenca San Jorge fuera un barco, podría decirse que la embarcación va hacia el ojo de la tormenta. Sin pretender dramatizar la situación más allá de lo necesario, un empresario regional le pone sencilla precisión a la perspectiva oscura que presenta el horizonte cercano: “lo peor todavía no ha llegado”.

El procedimiento preventivo de crisis que comunicó la cámara empresaria el viernes último al sindicato Petrolero Chubut, fijando el tema en la agenda que se discutirá desde este lunes en Buenos Aires –siempre y cuando no haya una nueva postergación- refleja con claridad que los efectos aún no han sido los más perjudiciales, pese a que ya trascienden algunos números: la producción de petróleo cayó alrededor de un 10% en enero último, mientras que en ese período dejaron de circular 300 millones de pesos en Comodoro Rivadavia, sólo considerando los gastos no realizados, sin considerar la inversión que no se concretó por la abrupta caída de pozos perforados.

Con ese panorama, la semana que se inicia traerá nuevos elementos para medir la profundidad del impacto. Por un lado se sabrá si las operadoras podrán subir los 25 de los 35 equipos que aún están parados, tal como exige el sindicato, o si estos continuarán en stand by en función de deudas reclamadas al Estado nacional, a raíz de programas de incentivo que rigieron con anterioridad y que el gobierno (el anterior y el actual) incumplieron, según el reclamo que se conoció en los últimos días.

De este modo, ha quedado en un segundo plano el subsidio al barril de exportación, ya que dicho instrumento, acordado el 2 de febrero último, tampoco fue un incentivo suficiente para normalizar la mayor parte del movimiento de perforación y terminación de pozos, considerando que Jorge Ávila reconoció recientemente que no sólo hay equipos todavía paralizados, sino que los que subieron al campo “todavía no están trabajando”.

LA MIRADA AL MERCADO INTERNO

Por eso es que no parece desacertada la búsqueda de colocar mayor volumen de petróleo Escalante en el mercado interno, de manera que en lugar de venderlo al exterior a un precio bajo y además con un algo costo fiscal (el subsidio de 10 dólares por barril insume alrededor de 150 millones de pesos por mes, a ser pagados por Nación y Provincia), sino de venderlo a refinerías que puedan transformarlo en fueloil: este combustible es altamente demandado por las usinas generadoras de energía eléctrica, que gracias a las quitas de subsidio aplicadas por Macri y las nuevas tarifas pagadas por todos los usuarios, se transforma en un producto de alto valor en el mercado.

La pregunta es si esta estrategia tendrá el tiempo suficiente para desarrollarse, ya que no se trata sólo de la voluntad de producir fueloil sino de aguardar a que las refinerías del país sean modificadas y adaptadas para procesar mayor volumen de crudo pesado.

TARIFAS

El de las tarifas de energía es otro tema que preocupa en la región, ya que provoca un alto impacto sobre salarios que pierden la batalla frente a la inflación. Los incrementos de las nuevas facturas alcanzan en muchos casos un impacto de más del 70%, pese a que desde la Cooperativa de Comodoro se había afirmado que dicho impacto sería de un 40% promedio.

En una ciudad cuya canasta de alimentos y servicios se estima en más de 27.000 pesos mensuales, la caída de demanda comercial generada por la crisis petrolera y la mayor presión de las tarifas de servicios se combinan para erosionar buena parte del poder adquisitivo de los ingresos.

Resta ver si la obra pública y el financiamiento internacional que saldrá a buscar la provincia de Chubut mediante la colocación de un nuevo bono podrá reactivar parte de la obra pública, lo cual siempre es un paliativo para sostener el ritmo de empleo (en Comodoro, la UOCRA contabiliza 1.000 desocupados en su sector, de los cuales 400 provienen de las obras en yacimientos y el resto por obras detenidas en la ciudad), mientras las dudas se plantean también en torno al fuerte impacto y nueva disminución que se sufrirá este año en los ingresos por regalías petroleras.

Mientras tanto, un nuevo encuentro de intendentes de la provincia con autoridades del gobierno nacional en Esquel remedaron el fin de semana algún tipo de encuentro similar con el gobierno de CFK en el año 2012, aquel de anuncios rimbombantes y obras escasas.

En esta oportunidad, las autoridades participantes reconocieron que hay que presentar “todo de nuevo” a los funcionarios nacionales, en una letanía de obras básicas postergadas de una ciudad a la que ya le resulta aburrido reclamar todo lo que no se ha hecho. Por eso llamó la atención la expresión del ex intendente Di Pierro en las últimas horas, al reconocer que “nos sentimos poco acompañados por el gobierno nacional en los últimos 4 años”.

Llamó la atención no porque ello no hubiera sido evidente en el estado de abandono de la infraestructura de esta ciudad a lo lago de décadas, sino porque durante años se sostuvo un discurso contrario, evidenciando que muchas veces la política –sea cual sea su signo- intenta crear una realidad diferente y edulcorada, a veces vestida de épica y otras adornada con globos amarillos. Esa realidad suele ser porfiadamente amoldada a la cómoda visión que se tiene desde las “alturas”, pero el encanto no suele durar mucho: al final, lenta pero inexorablemente, la realidad termina imponiéndose por su propio peso.