SARMIENTO (ADNSUR) - El nivel del lago Musters volvió a descender en la última semana, según pudo constatar ADNSUR en registros oficiales, ubicándose a sólo 34 centímetros de la boca de toma para bombear agua hacia el sistema acueducto, descendiendo otros 3 centímetros en relación a un informe publicado por esta agencia el 25 de enero último. El flamante titular del Instituto Provincial del Agua, Nicolás Cittadini, indicó que desde el área a su cargo se retomará el estudio de un ante proyecto, que se encuentra en el área de Servicios Públicos, para estudiar una solución paliativa a fin de atenuar los efectos de la evapotranspiración del lago.

El nivel del lago Musters continúa presentando una baja que es característica de esta época del año, aunque los especialistas observan que se da de un modo más acelerado que en años anteriores, ya que el mínimo nivel es esperado para abril.

El 28 de diciembre, la medición oficial arrojaba 523 centímetros de diferencia; el 22 de enero, se redujo a 37 centímetros, mientras que la medición del 29 de enero determinó sólo 34 centímetros.

En 2020, el punto cero se produjo el 21 de abril, cuando el lago llegó al mínimo nivel operativo, es de decir 269 metros con 67 centímetros sobre el nivel del mar. Hoy se encuentra a 270 metros con 1 centímetro. En un mes, el nivel se redujo en un 35 por ciento, lo que es preocupante porque los meses de marzo y abril son los que menor caudal de agua aporta históricamente el río Senguer. Si se mantiene la tendencia actual, el 28 de febrero el nivel podría estar a sólo unos 22 centímetros de la bomba.

“Lo grave es que quedan entre 70 y 80 días para llegar al nivel mínimo y el lago bajó 3 centímetros en la última semana. Si esto se acelera, podemos estar en el nivel mínimo cuando todavía queden semanas de evaporación, lo que complicaría el aprovisionamiento del acueducto”, explicaron desde una de las áreas técnicas que trabajan en el tema.
Si bien el año pasado el nivel del lago descendió hasta el punto mínimo operativo, la naturaleza se apiadó de la región y a partir de ese punto comenzó a recuperarse, por lo que hasta ahora no se dio el problema, que impediría el normal abastecimiento de agua, de que la bomba quede trabajando en vacío, es decir sin posibilidad de succionar agua hacia el sistema acueducto.

El IPA evaluará si conviene dejar la bomba donde está, pero a mayor profundidad

ADNSUR consultó en distintos ámbitos oficiales de la provincia, para verificar qué pasó con la obra paliativa de la que se habló años atrás desde el gobierno provincial (ya que el problema no es nuevo y se agrava cada verano, en particular desde 2016 en adelante) para realizar el corrimiento de la bomba del acueducto y evitar el riesgo que se repite cada temporada de verano.

Finalmente, el flamante presidente del Instituto Provincial del Agua, Nicolás Cittadini, indicó que ante este requerimiento periodístico mantuvo una reunión este viernes con el ministro de Infraestructura, Gustavo Aguilera: “Es cierto que hay un ante proyecto pero no está en la órbita del Instituto, sino en el área de Servicios Públicos –detalló el funcionario, que asumió esta semana en el IPA-. En esa propuesta se prevé un corrimiento de la bomba en unos 1.000 metros -(hacia el norte del lago)-, con un costo aproximado de 40 millones de pesos. Yo me comprometo a estudiar este proyecto y emitir una evaluación técnica, para ver si no es más conveniente realizar un envainado en el mismo lugar en que se encuentra la bomba, es decir dándole más profundidad, para evitar que por la evapo transpiración ponga en riesgo la operación”.

Para Cittadini, la alternativa de dejar la bomba en el mismo lugar pero a una mayor profundidad permitiría una reducción de costos y también una mayor velocidad en los trabajos, considerando que en el ante proyecto para el corrimiento se requiere realizar también la extensión de una línea eléctrica, para el funcionamiento de la bomba, lo que da mayor complejidad a la obra.
“Esta es una primera opinión a título personal sobre el problema, como ingeniero, ya que acabo de asumir, pero en 20 días podremos tener una evaluación con el equipo técnico del Instituto, para determinar cuál es la mejor opción”, indicó.

La obra del azud Fontana se licitará a mediados de año

Vinculado al tema de la evapotranspiración está el proyecto del azud derivador del lago Fontana, una obra que permitirá regular el caudal del río Senguer en su naciente, lo que debería atenuar el problema que atraviesa hoy la región (erogando agua cuando se necesite, pero acopiándola cuando hay menor demanda y atenuando así su pérdida por evaporación).

Sobre esa obra, Cittadini reiteró que en 45 días estará terminado el estudio de impacto ambiental, por lo que se trabaja para programar la fecha para realizar la audiencia pública.
“Una vez que tengamos la pre factibilidad, podremos firmar el convenio con Nación, que nos garantiza los fondo para la obra, por lo que estimo que a mediados de año podremos hacer el llamado a licitación”, indicó.

La obra tiene un presupuesto inicial de 500 millones de pesos, pero con las re determinaciones (ya que el plazo se prevé en al menos dos años) el costo final se estima hoy en 900 millones. Asimismo, detalló que se trabaja para acordar con superficiarios de tierras que se verán afectadas por la obra, que implica elevar la cota del lago Fontana a partir de una compuerta que regulará su erogación hacia el cauce del río Senguer.