RAWSON (ADNSUR) - La Legislatura viene mostrando en los últimos tres periodos en Chubut una fragmentación inédita, a tono con el reparto de poder que se da un escenario político caótico. Esta Cámara de Diputados no iba a ser la excepción, y a poco más de un año de su debut, pasó de tres bloques votados en las elecciones a un total parcial de 7. La pregunta que muchos se hacen es si la creación de un bloque nuevo requiere más estructura y demanda de personal. Al respecto hay que decir que el reglamento es claro: el total de asesores es el mismo, y en todo caso, se reparten de manera distinta. O sea que queda preguntarse quien gana y quién pierde con este nuevo reparto.

Primero la explicación técnica de lo que dice el Reglamento Interno: a cada diputado le corresponden dos asesores a título individual, y después existen los asesores del bloque, que se calculan de manera proporcional, es decir, dos asesores de bloque por cada diputado. 

Pasando en limpio, hay en total 54 asesores de diputados (resultado de 27 x 2) y 54 asesores de bloque. La Legislatura tiene 108 asesores de los diputados, más los cargos políticos que responden al Presidente de la Cámara.

Pero en el caso de los asesores de bloque, se calculan de acuerdo a una proporción del total; por ejemplo, en el caso de Chubut al Frente, cuando el bloque de la mayoría tenía 16 diputados, contaba con 32 asesores de bloque, cuyos nombres y pertenencia surgen de un acuerdo general de la bancada 

Así, siguiendo con esa cuenta, el Frente de Todos tenía 8 diputados y contaba con 16 asesores, y Juntos por el Cambio tenía 3 diputados y le correspondían 6 asesores de bloque.

La cuestión es cómo queda ese reparto ahora con las nuevas divisiones, ya que no se puede aumentar esta estructura. Y la respuesta es que cada diputado que se va se lleva, además de sus dos asesores individuales, otros dos asesores de bloque.

Por caso, el bloque del PJ de 16 que tenía ahora quedó con 12 asesores, ya que Carlos Eliceche ahora tendrá dos de su nuevo bloque y Tatiana Goic lo propio. Y lo mismo ocurrió cuando Sebastián López armó su bloque unipersonal, quedándose con dos asesores generales que antes eran de Juntos por el Cambio.

Ahora bien, el dato más interesante es la consecuencia negativa que tendrá para el madernismo la creación del bloque Chubut Unido, porque previamente el intendente Adrián Maderna había cerrado un acuerdo político con el vicegobernador Ricardo Sastre, según el cual se repartían la gran mayoría de los asesores de la bancada oficialista. De este modo, Maderna contaba con 12 asesores propios en el total de los 32 del oficialismo, y ahora tendría sólo 8, o quizás menos, porque dos le corresponden a la capitalina Rossana Artero. 

Por eso hablamos del Lado B de este tipo de decisiones, porque si bien esto puede dar más visibilidad hacia afuera y coherencia para negociar temas desde un grupo aparte, genera consecuencias hacia adentro, e inevitablemente provocará algunas bajas, lo que se llama "daño colateral". Así le sucede al Frente de Todos y también al madernismo, los "perdedores" en este nuevo reparto. 

El pacto Sastre-Maderna se rompió, y quizás ahora el arcionismo aproveche a ubicar algunos asesores de bloque que antes no tenían lugar. La agitada vida política de la Legislatura es cambiante, y la relación de fuerzas puede variar todas la semanas. Será cuestión de esperar y ver cuánto tiempo subsiste este nuevo tablero con el que comenzó el periodo 2021.