COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El primer juicio en Estados Unidos contra una provincia será afrontado por Entre Ríos, al no haber logrado acordar una reestructuración de su deuda, ya que un grupo de bonistas inició una demanda en Nueva York, a raíz de que el 8 de agosto último la administración del gobernador Bordet dejó de pagar vencimientos de intereses semestrales, por un bono de 500 millones de dólares colocado en el año 2017, con una tasa de 8,75 por ciento.

Al rechazar el intento de litigio, el gobierno de Entre Ríos argumentó en las últimas horas que hubo una devaluación del 191 por ciento desde el momento de la emisión del bono hasta el año 2019, al tiempo que expresó en un comunicado oficial:
“Entre Ríos no tiene ingresos en moneda extranjera (tales como las regalías petroleras), su relación entre recursos expresados en dólares y deuda en dicha moneda, sufrió una distorsión que impidió el cumplimiento de las obligaciones asumidas en las condiciones pautadas al momento de la emisión”.

 

Gustavo Bordet, gobernador de la provincia de Entre Ríos.

 


La situación, que trascendió en medios nacionales, fue observada con alivio desde Rawson: “Esto muestra que haber hecho un proceso serio y consensuado, entendiendo los riesgos que implica una reestructuración de este tipo, Chubut lo pudo hacer en muy corto plazo y sin ningún problema ni comentario en contra de los bonistas”, destacó una fuente del gobierno provincial, al comparar la situación con la que atraviesa Entre Ríos.


Hay otras provincias que intentan un proceso de renegociación, como el caso de Córdoba y Buenos Aires, entre las de mayor magnitud, además de Entre Ríos, cuya demanda judicial genera un precedente de riesgo para las demás jurisdicciones que aún no lograron el acuerdo.

La deuda que se refinanció

Vale recordar que Chubut logró reestructurar hasta ahora el bono BOCADE, por 650 millones de dólares. Según se informó oficialmente sobre el tema, esto posibilita un alivio financiero de 169 millones de dólares en los próximos tres años, entre 2021 y 2023, monto que se compensará con el estiramiento de plazos: originalmente el bono debía terminar de cancelarse en el año 2026, pero ahora se extiende el plazo hasta 2030.


Uno de los puntos que se cuestionan en la renegociación es que Chubut no logró reducir la tasa de interés del BOCADE, que había sido extremadamente alta al momento de su colocación en el año 2016, del 7,75 por ciento.


Sobre ese punto, desde el gobierno se argumenta que precisamente al estar garantizada la deuda por regalías, la reducción de la tasa no fue aceptada por los acreedores, precisamente porque no había riesgo de falta de pago, centrando la discusión sólo en la extensión de los plazos y el alivio financiero para los primeros años.


“Un cambio en esta tasa podía interpretarse como una señal clara de que no se trataba de una estructura de Deuda Asegurada, con la consecuente dificultad de lograr el por ciento de aceptación para imponer las modificaciones en el bono a la totalidad de los tenedores”, se indicó.


 Otro argumento que se señala desde ámbitos oficiales en este sentido es que la tasa se logró reducir a un 7,24 por ciento, para el primer año. Y los negociadores de provincia plantean otra referencia para evaluar la tasa de interés: la nueva tasa resulta un 33 por ciento más baja que la de un bono que podría colocar el país en este momento, a raíz de las condiciones económicas adversas, más allá de las tasas bajas que rigen en distintos lugares del mundo a partir de la crisis de la pandemia y el freno a la economía. “La tasa de emisión del BOCADE –comparan en el gobierno- fue un 36 por ciento superior al bono nacional de referencia”.