Un nuevo capítulo se sumó este martes al escándalo de las vacunas Pfizer en la Argentina, luego de que el titular del fondo Covax para América Latina, un mecanismo impulsado por la OMS para distribuir dosis de las vacunas alrededor del mundo, confirmara que el Gobierno le pidió que no enviara vacunas de Pfizer a la Argentina.

"Antes de hacer cada acuerdo le preguntamos a los países si quieren acceder a esa vacuna y en el caso de Pfizer nos han dicho que no”, afirmó Santiago Cornejo sobre las conversaciones mantenidas con la Argentina en el marco de la distribución de los compuestos contra el COVID.

Sus dichos se dieron en el marco de una sesión académica organizada por el Grupo Joven, el Comité de Salud Global y Seguridad Humana y el Grupo de Trabajo para la Cooperación al Desarrollo del Consejo Argentino de Relaciones Internacionles (CARI), y fue la diputada nacional por Mendoza de Juntos por el Cambio, Claudia Najul, quien le hizo la pregunta al respecto.

“Los países que se autofinancian tienen dos modelos, uno de compra comprometida y otra de compra opcional. Argentina es compra opcional. Entonces nosotros antes de firmar un acuerdo con cada compañía farmacéutica le damos la posibilidad al país de decidir si quiere que sumemos a la demanda en ese acuerdo. Si el país dice que no, obviamente eso no significa que van a recibir menos dosis de nosotros, sino que no van a recibir de ese candidato”, comenzó explicando Cornejo.

Y sumó que en el caso de Argentina "es opcional", entonces "antes de hacer cada acuerdo le preguntamos a Argentina y a los países opcionales si quieren acceder a esa vacuna. Y en el caso de Pfizer nos han dicho que no”.

Luego de la revelación la diputada usó sus redes sociales para referirse al tema, y aseguró que se trata de “un escándalo con todas las letras”.

Tweet de Claudia Najul

"Ya lo era desde el punto de vista estratégico, cuando el ex ministro González García rechazó en 2020 acceder a vacunas vía COVAX para inmunizar a 18 millones de personas y solo contrató para 4,5 millones, apenas el 10% de nuestra población. Ahora también desde el lado humano: había vacunas disponibles para traer a la Argentina y las autoridades dijeron que no las querían”, enfatizó.

“Estamos hablando de un gesto de absoluta inmoralidad, de la ausencia total de empatía con la gente que está sufriendo, de un capricho injustificable. La situación epidemiológica sería otra si se hubieran aplicado las vacunas que rechazaron. Vamos a pedir las explicaciones correspondientes y a evaluar si el caso amerita también habilitar la vía judicial”, cerró.