COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Este lunes el ministro de Educación Leandro De Bella renunció a su cargo de manera indeclinable. El conflicto docente que vive  Chubut por el pago escalonado de sueldos, que afecta a todos los trabajadores del estado provincial, pudo más y le torció el brazo al docente que había asumido el último 3 de mayo.

Lo cierto es que esta no es la primera vez que un conflicto docente se lleva puesto un ministro. En 2013, Luis Zafforoni, funcionario del hoy candidato a intendente Martín Buzzi, renunció a su cargo 12 días después de que estuvo encerrado por 11 horas en la biblioteca de un colegio, en virtud que no estaban dadas las condiciones para que salga.

UNA JORNADA DE TENSIÓN

Corría el año 2013 y los docentes de ATECh llevaban 43 días sin clases producto de un conflicto que se había iniciado el 30 de agosto por un aumento salarial.

El ministro en las primeras horas de la mañana de ese 18 de octubre, había iniciado un operativo para garantizar la reapertura de nueve escuelas que estaban tomadas por padres y docentes en lucha.

El procediendo era avalado por la Fiscalía que por una denuncia de la Fiscalía de Estado -acusaba a los padres de “usurpación, coacción, atentado, resistencia a la autoridad y daños”- ordenó que "debían ser reabiertas (las escuelas) para garantizar el ingreso de los docentes que quieren dictar clases".

Esa mañana, alrededor de las 9.30, Zaffaroni llegó hasta la Escuela 757, Hipólito Yrigoyen, de kilómetro 3 para abrir la escuela. Lo hizo acompañado por otros funcionarios del gobierno provincial.

En el interior del edificio mantuvo una reunión con el director Martín Vulcaín y padres. Sin embargo, cuando quiso irse no lo pudo hacer. Afuera había más de 300 manifestantes que exigían su renuncia y que se dé marcha atrás con la apertura de escuelas tomadas.

Había más de 300 manifestantes que exigían la renuncia de Zaffaroni. Había más de 300 manifestantes que exigían la renuncia de Zaffaroni.
Había más de 300 manifestantes que exigían la renuncia de Zaffaroni.

El jefe de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, comisario mayor José de la Cruz Castillo, aseguró que “no estaban dadas las garantías para sacarlo por la puerta de entrada”. Y el ministro junto al directivo la supervisora Sirley Cardozo, y las vicedirectoras Graciela Escalante y María Carrizo se refugiaron en la biblioteca de la escuela a la espera de una resolución.  

Las horas pasaban y los ánimos no eran los mejores. Mientras algunos manifestantes aseguraban que el ministro podía salir, un grupo más chico estaba exaltado y quería que cediera al reclamo: aumento para los docentes para que los chicos vuelvan a las aulas.

Frente a ese escenario, en la biblioteca hubo una reunión entre dirigentes y funcionarios. Encabezados por Carlos Magno, de la Regional Sur de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut (ATECh), y Miriam Acosta, titular de la Asociación de Trabajadores del Estado  (ATE) de Comodoro Rivadavia, los estatales presentaron un petitorio con tres puntos: el otorgamiento de un incremento salarial; el levantamiento del operativo judicial-policial para liberar las escuelas; o la renuncia de Zaffaroni en caso no cumplir con lo solicitado.

El encuentro terminó, y con el correr de las horas, los funcionarios que habían llegado para apoyar al ministro se retiraron. En la biblioteca solo quedaron Zaffaroni; el asesor legal del Ministerio de Gobierno, Martín Galíndez;  la vicedirectora de la escuela, Graciela Escalante; y la supervisora, Sirley Cardozo.

Entre a las 17:50 y 17: 55, se hizo la primera prueba para ver si era factible sacar al ministro. Escalante y Cardozo se retiraron en medio de un operativo, donde hubo empujones, abucheos y algún que otro golpe.
Con la caída del sol se hacía inminente la salida del ministro. Sin embargo, la tensión aumentaba. En el colegio de hizo presente la Fiscalía e ingresaron agentes policiales. La ATECh insistía en que estaban dadas las condiciones para que salga. Sin embargo, la policía dudaba de la maniobra por ese pequeño grupo que se mostraba inflexible y que podía alborotar todo.

A las 20:40 llegó el punto culmine. La policía utilizó operativo de distracción. Se comenzó a rumorear que el ministro iba a salir por la puerta de la biblioteca. Los manifestantes se volcaron a esa zona, y Zaffaroni fue sacado por el ventiluz del techo.

Zaffaroni, al mejor estilo cenicienta, perdió un zapato, y luego lo subieron a un móvil que esperaba su salida.Zaffaroni, al mejor estilo cenicienta, perdió un zapato, y luego lo subieron a un móvil que esperaba su salida.
Zaffaroni, al mejor estilo cenicienta, perdió un zapato, y luego lo subieron a un móvil que esperaba su salida.

El actual jefe de la policía del Chubut, Miguel Gómez, descolgó una soga, y ayudó a salir al ministro al techo. Todo fue cuestión de minutos, en una maniobra rápida. Zaffaroni, al mejor estilo cenicienta, perdió un zapato, y luego lo subieron a un móvil que esperaba su salida.

Una vez que el operativo estuvo terminado, el sector se descomprimió. Todo indicaba que las sospechas eran ciertas: el ministro ya no estaba en el colegio y solo quedaba el asesor legal, Martín Galindez.  

Fue el propio Carlos Magno quien lo verificó y lo informó. “O se escondió muy bien, desapareció o definitivamente salió por otro lado”, dijo el dirigente.

Cerca de las 22.00 Galindez fue sacado del interior del edificio. Algunos creían que el ministro todavía estaba adentro. Hubo golpes, escupitajos, harina, agua, empujones y cuatro policías heridos.

Finalmente 12 días después Zaffaroni presentó su renuncia, pero el conflicto no cesó y se extendió hasta noviembre por 70 días.

Lo sucedido en la Escuela Yrigoyen en tanto terminó en una demanda civil contra ATECh por parte de los directivos que estuvieron privados de su libertad por varias horas.