RAWSON (ADNSUR) - La pandemia del Coronavirus que azota a gran parte del mundo obligó a redefinir hábitos, consumos y conductas, ante el impedimento del contacto físico entre la población. Hoy las escuelas y universidades comenzaron a enviar material que los estudiantes desarrollan en sus casas, y muchos trabajos permiten que sus empleados cumplan sus tareas desde sus hogares. En ese contexto, los poderes legislativos de todo el país, se encuentran ante el dilema de dejar que la gobiernos actúen por decreto o tratar de buscar la manera de cumplir su tarea sin violar las normas establecidas por la salud pública que marcan un aislamiento obligatorio.

Entre los hábitos cada vez más comunes para tomar decisiones o informar en medio de la pandemia, se observa que la herramienta de la videoconferencia viene brindando buenos resultados, a juzgar por los contactos que funcionarios nacionales tienen con sus pares de las provincias, y a su vez, los gabinetes provinciales con sus colegas de los municipios. Precisamente esta mañana se utilizó este recurso a través del cual el gobernador Mariano Arcioni y sus colaboradores se contactaron a distancia con el vicegobernador Ricardo Sastre, y los presidentes de las tres bancadas: Juan Pais (Chubut al Frente), Adriana Casanovas (Frente Patriótico) y Manuel Pagliaroni (Juntos por el Cambio).

Quienes participaron de la charla admitieron que fue una buena experiencia y que incluso hubo un diálogo informal con Sastre en el que se planteó que se debería buscar alguna alternativa a través de la tecnología si es que la medida de la cuarentena se prolonga por unos o dos meses más.

Nunca en la historia el Poder Legislativo realizó una sesión no presencial, algo que no está previsto en la Constitución ni en el Reglamento Interno. Allí se establece que el lugar de funcionamiento es el edificio legislativo y que el quórum surge de los diputados sentados en sus bancas. Pero también es cierto que nunca se vivió en la historia reciente una pandemia que genere el desafío del aislamiento, que de continuar dejaría a la Cámara de Diputados totalmente al margen de todo, y a la provincia manejada absolutamente por decretos del Ejecutivo. El mismo escenario se plantea en cada municipio e incluso a nivel nacional, dónde el presidente de la Cámara Baja, Sergio Massa, reconoció que se buscan alternativas para tratar leyes de emergencia, y que una de ellas es el método de la videoconferencia.

Existen aplicaciones que permiten la conexión de cientos de personas para hablar en simultáneo frente a sus celulares o a las pantallas de sus computadoras, por lo que en caso de tomar este tipo de iniciativa, habría que buscar una herramienta para el tratamiento de los proyectos en comisiones vía correo electrónico y el uso de la firma digital para los dictámenes.

Al momento del debate, sería un desafío conducir la sesión para dar la palabra a cada uno de los oradores, aunque está claro que se estaría hablando de una sesión fuera de lo común, acotada en sus puntos a lo estrictamente necesario y buscando solamente abordar los asuntos urgentes que estén relacionados a la cuestión del Coronavirus, según opinaron los diputados consultados.

La idea, que era algo impensado un mes atrás, hoy no se ve como algo tan lejano ni descabellado, a juzgar por el relevamiento de opiniones de distintos bloques realizada por ADNSUR, en la que surgió con claridad el planteo de que el Poder Legislativo no puede estar ausente ante esta situación, que sería algo excepcional para resolver cuestiones urgentes, y que puede brindar herramientas desde lo presupuestario al gobierno, que hoy por ejemplo lleva adelante una emergencia sanitaria a través de un DNU.

Una sesión "virtual' es algo que está entre las posibilidades pero aún se lo ve como algo lejano, aunque los legisladores admitieron que si la cuarentena se prolonga más allá del 31 de marzo o incluso luego de mediados de abril, pasará a ser una prioridad en la que habrá que trabajar para que la Cámara de Diputados pueda cumplir el rol constitucional que tiene asignado, que es controlar las acciones del Ejecutivo y brindar las herramientas legales para la gobernabilidad.